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10月3日

King Crimson (Parte Uno)

  De King Crimson hay una cantidad bárbara de cosas que decir, y tal vez haya aún mas consideraciones que hacer al respecto.

 

  King Crimson es, me parece, la banda de Rock Progresivo neto, de mayor presencia en la mente de todos los fanáticos del género. Ha tenido tal peso específico que se ha convertido en una banda cuya mención y referencia es ya de carácter genérica y obligatoria. Y es precisamente ese detalle lo que ha magnificado el efecto Crimson. A tal grado ya, que no solamente se han creado dogmas muy concentrados a su alrededor, sino que también se ha perdido de alguna manera la capacidad de juicio por parte del escucha progresivo, respecto a la música en sí de esta banda.

 

  A King Crimson se le atribuye por descontado la creación, o al menos, la pauta del Rock progresivo. Eso no es un dogma, porque yo también lo pienso así. Jaja. Y este no deja de ser el espacio de la verdad absoluta.

 

  Ya en serio. King Crimson con su primer álbum de 1969 “In the court of the crimson king” marcó de manera “oficial” el inicio del rock progresivo. Término que después de 35 años no se termina por definir de manera convincente, pero en fín. Dicho logro le bastó para posicionarse como una banda de proporciones mayúsculas, cuya música y calidad, regularmente no se cuestionaba. O simplemente se daba por excelsa y punta de lanza del género.

 

  No soy ninguna autoridad de opinión, sin embargo si diré lo siguiente; King Crimson es entre las bandas de mayor influencia, peso e importancia, la mas sobrevaluada. Efectivamente “21st Century schizoid man” fue un parte aguas dentro del escenario del Rock en su momento. Sigue siendo y será indefinidamente una pieza fantástica y digna de elogios. Sin embargo la opinión generalizada ha perdido la debida proporción de la calidad y del trabajo en general de esta banda, en gran parte por esa singular canción.

 

  King Crimson tiene muchas virtudes. La mayor tal vez sea su desempeño técnico-instrumental. También es digno de elogios ese estilo tan particular que han mantenido por décadas completas. Algo que no se puede ignorar es que la música de esta banda es casi inconfundible. Ahora bien, el aspecto instrumental es innegable, sin embargo esa segunda virtud relativa a la autenticidad es cuestionable. Si bien el tener y mantener una personalidad única es una cualidad fundamental, por otro lado también denota algunos defectos mayúsculos; La falta de innovación, falta de re-invención y falta de creatividad.

 

  Algo que no parece notar el público en general, y que inclusive parece querer ignorar, es la abrumadora inconsistencia en la obra de esta banda. Dicha declaración parece desafortunada e irracional. En la mente de todos los fans del género, King Crimson es una banda libre de todo pecado musical, inmaculado, genial y a prueba de toda falla. Parece ser además el prototipo y mejor manifestación de toda música progresiva. Hasta dónde esto sea una realidad o ficción, no lo sé. Pero lo que no me deja de parecer evidente es la irregularidad en la calidad de cada álbum de esta banda. Y no me refiero a sus obras recientes, sino a aquellas consagradas por miles de críticas escritas desde hace 35 años.

 

   Existe otro detalle alarmante respecto a King Crimson. Su música da la impresión de ser lo mas impersonal dentro del Rock. Al respecto, habrá algunos cientos o miles de personas en el mundo que opinen que la música de Crimson no es para “agradar al espíritu, ni alegrar el corazón, ni para estimular emociones”. O como alguna vez dijo su lider Robert Fripp: “Esta música no es para gustar”. Y saben una cosa?, creo que no podía haber descrito su música de mejor manera. Tal vez K. Crimson llevó el término de “inaccesibilidad” al extremo. Es innegable que su música pueda gustar, y efectivamente llega a lograrlo en diversas ocasiones con la maestría de sus ejecuciones, con sus tonos agresivos o con sus sonidos tan peculiares. Pero algo de lo que siempre adoleció esta banda fue de falta de emotividad, o feeling para mejor término. Reitero que en una proporción muy amplia de su discografía, su música suena impersonal e inanimada. Suena casi mecánica y sin espíritu. Su música puede llegar a ser fascinante pero por mera cuestión instrumental o conceptual. Sin embargo difícilmente logra ser cautivadora o conmovedora. Difícilmente llega a tocar tu corazón. Y señores, lo nieguen o no, ese aspecto es fundamental en cualquier pieza de música.

 

  No me refiero a que su música necesite ser de tonos mas conciliadores y menos agresivos. De hecho, una proporción muy grande dentro de la discografía de Crimson es de tono ligero, casi al nivel de la balada.

 

No negaré que hay una serie de canciones que me fascinan no sólo por su instrumentación, sino también por la pasión con que se tocaron. “Prelude-song of gulls” es una melodía clásica llena de emoción, y logra cautivar al máximo sin una sola nota de la guitarra de Fripp. “One time”, mas reciente, es otra con las mismas cualidades. “21st Century” no puede negar su convicción y la enorme pasión que vertió cada músico en ella. En fín, existen varias que ya revisaré. Pero en general su música no es del todo memorable.

 

 Regularmente cualquier crítico empezaría un texto relativo a King Crimson con una línea donde las palabras “Creatividad” e “ingenio”, serían los pilares. Yo considero que la falta de estas cualidades es precisamente el mayor de los males de la banda. El aspecto en el que se hace mas evidente es en la composición. Dentro de sus canciones no es nada insólito encontrarse con la monotonía, la reiteración o la simple falta de dirección.

 

  Ciertamente la declaración previa es un tanto aventurada y cuestionable. Una banda de estas proporciones no puede ser considerada poco creativa. Digamos que dentro de los parámetros de creatividad en la composición entre las bandas de excelencia del Rock progresivo, Crimson se dolía de una pierna.

 

Al margen de todo esto, el conocimiento de King Crimson es una obligación para todo aficionado al Rock. Y me refiero a cualquier tipo de Rock. ....En lo personal me resulta impensable que alguien pueda escuchar cualquier tipo de rock moderno sin tener presente a bandas de esta magnitud. Yo mismo me siento como un cretino por no conocer a plenitud todas aquellas bandas anteriores a 1970. 
9月15日

Yes (Tercera parte)

  “Time and a word” es el segundo álbum de Yes, de 1970. Una vez que lo escuchen serán testigos de la importante influencia de la música clásica sobre Yes. O mas bien, de los arreglos con grandes orquestas. Sin duda es un toque interesante, aunque en ocasiones llega a parecer excesivo. Probablemente YES mal interpretó la tendencia que estaba tomando el rock de vanguardia y tomó de manera literal el concepto de integrar rock con música clásica. Insisto, nunca suena mal la orquesta, sin embargo si suena en un tono que no corresponde al progresivo. Orquestas con ese tono son frecuentes en grabaciones para baladistas de aquellos tiempos, por mencionar un ejemplo. Tampoco son la base del sonido del álbum pero si aparecen a lo largo del álbum con frecuencia.

 

  Haciéndole justicia a YES, en este álbum logran una interesante mezcla de canciones muy bien instrumentadas y concretadas. En relación a la calidad en la composición, Yes logra aquí la cima de su carrera. La mezcla de las canciones de este álbum denota ingenio, creatividad y diversidad de manera individual y colectiva.

 

   “No opportunity necessary, no experience needed” es la primera canción, está plagada de orquesta que la verdad funciona muy bien. El ritmo durante toda la canción es ágil y el coro principal es una genialidad al mas puro estilo y nivel Beatle, por el atractivo y consistencia adhesiva (O sea, que es super pegajoso). El instrumental que inicia en el minuto 2:26 está lleno de recursos orquestales y logran interrelacionar ambos conceptos, el rock con la orquesta con toda solvencia. De tal manera que nunca se pierde “el momento”, o feeling para mejor referencia.

 

  “Then” es una canción ágil y agradable al igual que la primera. Hace uso de muchos recursos orquestales y al inicio quizá ese detalle sea demasiado para mi gusto. Dándole un tono muy similar a aquel clásico setentero de artistas pop baladistas cuando querían interpretar ritmos mas movidos y alegres. Sin embargo, y a partir del minuto 2:30 integran orquesta y elementos de rock complejo de una manera muy atractiva. Percibo una instrumentación muy interesante donde destaca el bajo de Squire, como casi siempre. En el minuto 4:00 la canción se muere, casi dos minutos antes del final, pero no importa realmente. Lo que hacía falta escuchar ya sucedió.

 

“Everydays” comienza con un tono sencillo, suave, casi infantil y simplista. Agradable a fin de cuentas. De continuar así sería en este disco apenas un buen detalle. Sin embargo después de los dos minutos comienza uno de los mejores instrumentales en este álbum. Está integrado por una buena dosis de orquesta y rock. Con las mejores cualidades del bajo de Squire (Si era Squire verdad?), una batería ingeniosa y una guitarra viva y ágil. Aunque sinceramente preferiría no escuchar los sonidos orquestales, definitivamente son integrados aquí en una medida exacta y congruente. Algo que me gusta en la música y que este instrumental tiene, son esas acentuaciones musicales y emocionales. No son cambios de ritmo ni un simple aumento de intensidad, sino esos estirones de pasión y vigor. En otras palabras, energía implícita. Esta canción es un diez.

 

“Sweet dreams” es una canción ligera con coros por parte de Anderson pegajosos y agradables que te mantienen interesado en todo instante. Algo de lo que carecerían sólo 4 años adelante con Relayer. El bajo a todo lo largo de esta canción es fascinante e ingenioso. Esta canción además está compuesta con una estructura inteligente que en nada afecta su calidad de Rock Pop. Y miren qué curioso. Esta es una canción Pop y ese hecho no es relevante en lo absoluto, es una canción con arreglos perfectos, gustable al mas puro estilo Beatles. Es una canción bien hecha, llena de calidad. Sinceramente, alguien preferiría “Sound chaser” del mismo Yes, en vez de esto?.

 

“The prophet” es la siguiente canción. A pesar de que tiene agradables coros vocales y la instrumentación no desmerece en nada, me da la impresión de que le falta cohesión una vez observada de manera global. En reiteradas ocasiones parece perder dirección. O parece que hubieran tenido esa buena idea con los coros y armonías vocales pero quisieron ambicionar a una canción mas compleja de lo que debería ser. El arranque es curioso pero no es congruente con el resto de la canción y termina pareciendo mas un capricho que otra cosa. En su afán de extender esta canción terminan por “chotear” los mismos coros que en un inicio sonaban agradables. Creo que es un punto bajo en el álbum. Bajo para el estándar que venía mostrando. Y reitero, la instrumentación es excelente, pero la estructura en sí es un tanto inconsistente. Probablemente si las melodías vocales no fueran de esa naturaleza tan pegajosa, ese detalle no sería un factor. Pero Yes en esta ocasión quiso más de lo que podía manejar.

 

“Clear days” es una breve y bella melodía fondeada con violines, otras cuerdas y un piano. La melodía vocal de Anderson es fascinante y en general la canción es muy conmovedora. No al nivel de “Harlequín” de “Nursery crime”, la cual goza de bastante mas estructura y creatividad. Pero es definitivamente un punto destacable en el plano emocional y armónico en la discografía de Yes. De hecho creo que en los primeros dos álbumes se acabaron casi todas sus ideas creativas y armónicas, dejando poco para “Close to the edge” y prácticamente un suspiro para “Relayer”.

 

Tal vez corra el riesgo de ser pretencioso haciendo tanto énfasis en mi concepto de “la energía implícita”. En el fondo es sólo una idea que en mi cabeza representa una serie de cualidades y características en la música, o en lo que creo es música bien hecha. Esto lo menciono porque si hubo algunas canciones que escuchaba mucho cuando empecé a pensar en ese concepto, fueron precisamente “Astral traveller”, “I see you” y “Every little thing”. No porque sólo Yes contenga esa cualidad, simplemente sucedió que la energía implícita en esas canciones, y en sus primeros 2 álbumes en general, es abundante. Y que en esos meses los escuchaba mucho. Qué mas da?. ...Lo que quiero enfatizar antes de comenzar con “Astral traveller”, es que esta canción es tal vez el pináculo de toda su música. Y no entiendo de verdad por qué tanta gente la pasa por alto. Incluyendo a John McFeerin, un fanático de Yes cuya página de críticas respeto mucho. 

   

Cómo describir “Astral traveller”?. Qué tal: “Una canción fresca, natural, auténtica, pasional, libre, ingeniosa, inspirada y colorida que puede arrebatarme el aliento de emoción con esas acentuaciones musicales, llenas de ricas, creativas y originales texturas y matices. Llena de entrega, espíritu y energía implícita”?. Me falto algún calificativo positivo?.


La última canción lleva el mismo título que el álbum. A diferencia de varias canciones en el álbum, esta tiene un arreglo y estructura mas sencilla. La instrumentación sigue siendo contundente y llena de convicción. Está llena de vocales muy llamativas y aquí no cometen el mismo error de estirar la canción innecesariamente como en “The prophet”. Un excelente final.

 

En resumen, este es un álbum inspirado y entretenido desde el primer minuto. Expone una proporción importante de la capacidad creativa de Yes. Al grado de casi consumirla toda. El aspecto progresivo aún en estas instancias no se concreta en su mejor forma. Prácticamente todas las canciones son de corte comercial, casi Pop, o francamente Pop, a excepción de “Astral traveller” que es una joya. Y saben una cosa?. El hecho de que no haya mucho progresivo en este disco es irrelevante. Es un conjunto de canciones sensacionales.
9月14日

Genesis (Sexta parte)

    Hoy escribiré sobre Foxtrot, el cuarto álbum de Genesis. Su primera canción se llama “Watcher of the skies”. Las primeras frases cantadas por Gabriel en esta canción, son junto con el cierre de “Musical box”, y el inicio de “Dancing with the moonlit knight”, lo mas representativo del Genesis de la primera generación. Curiosamente, fue lo primero que escuché de ese Genesis una vez que me hice de “Genesis live” del ´73. Quizá haga de la palabra “bizarro” una muletilla, pero “Watcher of the skies” es de nueva cuenta una canción que no tiene precedentes.

 

    Algo que aprecio mucho de esta banda es que su sonido, formas y estilo siempre me han parecido sinceros y auténticos. En cada canción y desde su primer álbum se nota esa cualidad que los distingue del resto. Una vez escuchado “Tresspass”, “Nursery”, “Foxtrot” y “Selling England by the pound” no cabe la menor duda de que Genesis no se parece a nada. Visto desde una perspectiva mas amplia, y considerando los diferentes estilos y sonidos de los demás Progresivos es evidente la capacidad de creación de Genesis. Para resumirlo en una palabra, Genesis siempre fue y se sintió mas auténtico. Su estilo siempre se notó natural y poco forzado. Sus sonidos parecen siempre surgir de manera fluida y expresada desde el interior. En contraste, escuchen por ejemplo “Cirkus” de Crimson. Dónde está la pasión?, necesitaron de 20 minutos para desarrollar un sentido?. O escuchen cualquier cosa de “Tales from topographic oceans” de Yes, que parecen no ser capaces de expresar un solo minuto con confianza y convicción en sus 80 minutos de todo el álbum doble.

 

   “Watcher of the skies” a pesar de ser una canción tan extraña y poco accesible, resulta al mismo tiempo no menos que interesante. Antes de escuchar esta canción por primera vez a los 16 años, escuchaba Genesis del ´76. También escuchaba todo lo popular del momento, y hasta a Michael Bolton. Deben imaginarse que aún con Genesis del ´76 no tenía referencia ni parámetro alguno para esos dos primeros minutos de melotrón de “Watcher”. Después del melotrón sigue un desarrollo guiado principalmente por un bajo y una batería muy poco usual para cualquier género. La cadencia de la canción, los matices y el flujo de emociones es intermitente y te puede mantener entretenido durante todo lo largo. La variedad de espacios en esta canción es considerable y Gabriel no hace mas que continuar consolidándose como el padre de todos los vocalistas, en el plano interpretativo de la música popular. En el minuto 6:30 aparece un breve instrumental de una manufactura, una energía, intención  y textura como aquello que cuando una banda logra, se congracia con mis oídos. Últimamente lo logró Banco del Mutuo Soccorso, Metamorfosi, Rush, Locanda Delle Fate, Premiatta. Puro grande. También lo logró Zepellin hace mucho con tres canciones de toda su discografía; “Kashmir”, “Stairway” y “No quarter” (para hacerle justicia).

 

   “Time table” es una canción de la categoría de “Harlequin” y “Harold the barrel”. O sea, de menor perfil. Sin embargo no deja de ser buena. Es una canción de 4:42 minutos de tonos accesibles, con buena estructura e instrumentación sencilla pero atractiva. No es tan original ni tan llamativa como las mencionadas pero no desmerece en nada su presencia en este álbum.

 

   “Get ´em out by Friday” es una de las cartas fuertes en este álbum. Sinceramente siento que no tiene la misma calidad que las otras clásicas. Entre otras cosas, no cuenta con un instrumental intermedio o final claro. También carece un poco de esa intensidad de la que goza “The musical box” y “The return of..”. Pero algo si tiene, y es un despliegue de tonos teatrales que dudo mucho se hayan superado en la historia de la música popular. Peter Gabriel narra una situación muy peculiar (como casi todas en los primeros álbumes de Genesis), donde unos aliens vienen a evacuar a los habitantes de una ciudad ....Es irrelevante. Lo interesante del asunto es la manera en que Genesis logra con suma efectividad transmitir imágenes y emociones al respecto. Peter Gabriel interpreta una vasta cantidad de personajes, tonos y emociones en esta canción. Si la interpretación de Gabriel es abundante en ideas y texturas, sucede lo mismo con la música, que nunca, al igual que en casi cualquier canción de Genesis (Entre el ´70 y ´78), sirve sólo como complemento de la voz. La música muestra individualidad y una historia propia. Congruente con la voz, claro.

 

   “Can-utility and the coastliners” es la cuarta canción del álbum. Parece a primera vista desmerecedora de un lugar entre las clásicas de Genesis. Y la verdad es que muchos pasábamos o seguimos pasando por alto esta canción. La realidad es que tal como es, es una canción llena de imaginación, ideas musicales y creatividad, energía implícita, compromiso y pasión. No al nivel de “The musical box”, pero para ser un track de “bajo perfil” resulta ser una grata sorpresa. Comienza con una agradable tonada fondeada con las guitarras ambientalistas clásicas de Genesis, después del minuto se integra el resto de los instrumentos, y casi sin justificación en el minuto 1:45 comienza un instrumental generoso en texturas, matices y convicción. No es ninguna maravilla en el plano técnico, es inclusive un poco simple pero algo si deja muy claro Genesis en estos breves minutos de música, es que cuando se trata de energía implícita, no hay quien los supere. Los tonos y el feeling que se presentan en el 3:22 son precisamente el tipo de detalles por los que esta banda difícilmente tiene rivales, al menos en mi cabeza. Esta canción, para no ser ni “Watcher of the skies”, ni “Supper´s ready” es una maravilla, y resulta un privilegio verla en la lista de Foxtrot. Es el clásico caballo negro del torneo.

 

   La siguiente es “Horizon´s”. Es una breve composición de 1:38 minutos de guitarra clásica. Agradable, nada que no se le haya escuchado a Hacket hasta el momento. No mas.

 

   “Supper´s ready” es la única canción de Genesis que rebasa los 13 minutos. Dura de hecho casi 23. Para entonces cada banda importante había escrito al menos una de tal magnitud. EL&P con el sorprendente, fascinante y magistral “Tarkus”. Yes con “Close to the edge”. Floyd con “Atom”, y “Echoes”, Tull con esa obra maestra de “Thick as a brick”. Van Der Graaf con alguna que no tengo en mente. Curiosamente Gentle Giant nunca lo hizo. Crimson con “Cirkus”

 

   Sin duda hay momentos brillantes en cada una de las composiciones mencionadas. De hecho no me vienen a la mente mas ya que estas las considero las mas representativas. Me gustaría hacer comparaciones pero no quiero terminar desprestigiando alguna. Pero si es importante decir que “Supper´s ready” no desperdicia un solo segundo en toda su extensión. Nunca hay un intermedio sin música, o sin inspiración, creatividad, o simplemente chatarra “hacedor de minutos” como las representantes de Floyd y la de Crimson. Tampoco hay un solo coro vocal repetitivo al estilo mas claro del pop comercial como “Close to the edge”. Nunca se torna aburrida como aquella de Van Der Graaf . ... En una canción tan larga donde no se reiteran melodías es difícil no perder dirección o no permitir que la canción parezca en realidad varias canciones unidas en una. A “Supper´s ready” le sucede un poco de lo último, sin embargo logra ser aún mas consistente en este sentido que inclusive “Tarkus” y “Thick as a brick”. Aunque Thick as a brick en sus primeros 20 minutos es simplemente perfecta. Tomada como una canción de 40 y tantos minutos como lo que es, si resulta un tanto inconsistente. No puedo decir que en resumen “Supper´s ready” sea la mejor de todas. Pero si puedo decir que es entretenida de principio a fin, que está repleta de originalidad e ideas, rica en matices y texturas. La generación de imágenes y ambientes en esta canción es de una diversidad sorprendente, siempre bien sostenida y con una convicción que sólo a Genesis le conozco. “Close to the edge” está formado de 4 secciones, incluyendo el inicio que nada tiene que ver con la canción en sí. 2 de las 3 restantes son casi idénticas y se sostienen de un coro pegajoso pop. No es que eso lo haga mala. Pero estamos hablando de la crema y nata del progresivo no?. La otra sección que resta dura 6.45 minutos y es casi un vacío musical donde usan otro coro repetitivo con “I get up I get down” (Nada que ver con la abundante y rica expresión lírica de “Supper´s”). Hago una comparación con “Close to the edge” porque el álbum “Close to the edge” se ha mantenido en el primer lugar de la lista de favoritos, gracias a la opinión de 249 personas en progarchives, la biblia del prog. La canción en cuestión está considerada el pináculo del progresivo en su mejor expresión y momento. Dogma o no, así se le considera. Y no se si le gusta a tanta gente porque aún dentro de los fans del prog el aspecto de la “melocidad” y lo pegajoso termina siendo lo mas importante o porque de verdad creen que es lo mejor que hayan escuchado. Creo que al final en este párrafo si terminé desprestigiando a mas de una canción épica. Es mi estilo me imagino.

 

   Bueno, regresando a Supper´s ready. Si “Close to the edge” está formada de 4 temas, “Supper´s”, independientemente de los subnombres que tienen sus temas, yo aprecio al menos 6. Ninguno es igual a otro, ninguno carece de sentido o música ingeniosa y todas y cada una denotan empeño y gracia. Y algo mas importante aún, y que Genesis no logra solamente en esta canción, es la evidente sinceridad y naturalidad (creo que ya lo había mencionado verdad?) con que expresan su música. A diferencia de “Tarkus” y “Close to the edge”, “Supper´s” suena lleno de alma y personalidad, no mecánico e impersonal como las mencionadas atrás. Genesis te involucra, te compromete y te introduce en su mundo, ficticio o no. Y te hace sentir en carne propia todas las emociones pretendidas. Ahora, no me malinterpreten, siempre habrá algo de cada estilo que me guste. De “Tarkus” adoro esa limpieza técnica y riqueza de notas que la componen. Una vez asimilado su estilo frío y plástico se torna en una experiencia de rock progresivo puro y en bruto. “Close to the edge” tiene una intensidad en sus notas, como en ese contundente bajo y batería que te mantienen con los ojos abiertos a todo lo largo de su extensión (salvo en el intermedio sin música).

 

   “Supper´s ready” a pesar de tener 6 temas diferentes, las transiciones entre uno y otro se realizan de manera natural, sin lesión ni esfuerzo. En este sentido por ejemplo, “Tarkus” no lo logra (sin dejar de ser fascinante). Genesis aquí muestra diversos estados de ánimo desde la tranquilidad y paz, pasando hasta por el humor y terminando en un ambiente misterioso y oscuro con “Apocalypse in 9/8”. He tratado hasta el momento desde que inicié esta pagina, de no usar palabras expresivas que denoten mero entusiasmo o que sean plenamente viscerales. Me lo permito cada que digo “Fascinante”. En esta ocasión me permitiré otra, y es la palabra “fabulosa”. O suena cursi?, qué tal “fantástica”?....estremecedora?. ....Qué mas da?, ésta sección es para mí todo eso y mas ¡¡¡.

 

   Recomiendo escuchen “Supper´s ready” en su versión original de Foxtrot por la interpretación de Gabriel. Si “Get ´em out by Friday” parecía un alarde de cualidades interpretativas, en “Supper´s” pone toda la carne al asador, además de que dura casi tres veces mas. Sin embargo esta sección de “Apocalyse in 9/8” la deben oír en su versión en vivo de “Seconds out” donde no tocan mas notas, pero las tocan con mucha mas energía y pasión. Siendo una sección instrumental en su parte mas valiosa ese detalle es determinante. En minutos de la versión en vivo, la sección en cuestión comienza en el minuto 14:58. Inicia con un ligero juego entre flauta y guitarra cautivadora que nunca deja ver el tormentosos final que le espera. Justo en el 15:56 se empieza a precipitar con sentidos cantos y un fondo creado con la batería, bajo, órgano y guitarra que mas adelante se vuelven el cuerpo y base de la melodía. Como dice el nombre, esta sección está compuesta en 9/8. Mi buen amigo Juan Carlos me explicó que se trata de un 4/4 mas un breve tiempo al final, o eso entendí. O lo que es lo mismo, quién sabe. La verdad de todo es que lleva un ritmo y una cadencia muy peculiar. Sinceramente cuando lo escuché las primeras veces supe que esto no era común. El sonido, ambiente y texturas ya es bastante especial, pero ese ritmo fue lo que mas me llamaba la atención. No cualquier canción lo logra en ese sentido. La voz termina pronto y deja espacio para un instrumental que va del 16:45 al 19:22. Créanme señores, esto es magia. Una vez que termina la voz sólo queda ese ritmo creado por la batería, guitarra y órgano muy entretenido. Se le une desde el inicio un órgano melódico de un tono muy curioso, ingenioso y juguetón. Todo esto dura sin permitirse en un solo segundo caer en la monotonía hasta el minuto 18:27. Si aún no entienden a qué me refiero con “energía implícita”, escuchen ese momento. Ese es Genesis¡¡.

 

   Ya se lo que piensan. Estoy hablando de un instrumental de 2:37 minutos. Pero sabían que el espacio instrumental mas interesante y creativo de “Close to the edge” dura apenas 1:40 y tarda 38 segundos en entrar en su parte mas original y creativa?. Y aún así no veo a nadie hablando de “Apocalypse in 9/8” durante párrafos completos en 240 oportunidades como sucede con la canción de Yes. Ahora, eso es un instrumental apenas. Tendrían que escuchar todo “Supper´s” completo para darse cuenta del concepto completo. Es en definitiva una verdadera joya. Y aquí no estoy haciendo ningún alarde sobre mis gustos. “Supper´s ready” es una obra consagrada en el escenario de la historia del Rock, progresivo, clásico, y lo que gusten y manden. Este álbum en general, es una referencia obvia y descontada cuando de maestros del progresivo se trata. Podrá no estar mejor ranqueado algunos días que “Dark side of the moon”, “In the court” , “Wish you were here” y “Close to the edge”. Pero ninguno de esos contiene tanta creatividad, originalidad e ingenio como Foxtrot. Pero bueno, ni aún entre las opiniones de los fanáticos de progresivo se hace justicia. “Darwin” e “Io sono nato libero” de Banco están en el lugar 84 y 85 en prog archives mientras veo “Mirage”, “Moonmadness” y “Snow goose” de Camel en el 16, 17 y 18 ¡¡¡. Eso se llama efecto POP dentro del progresivo.  Por cierto, les he dicho que me resulta fastidioso mencionar las palabras “Rock progresivo”?. No sólo me hace sentir pretencioso, también me resulta absurdo todo el criterio que los aficionados adquieren a partir de las propuestas del género.

9月7日

Genesis (Quinta parte)

   El tercer disco de Genesis, y uno de los mejores discos de la historia del rock de los 70´s se llama Nursery crime. Cuando escucho este álbum me es imposible ignorar la riqueza de texturas, temas, ambientes y de creatividad. La innovación y la frescura en estilo se hacen presentes en este álbum como materia prima auténtica. El primer track de nombre “The musical box” es tal vez la canción mas representativa de Genesis. O lo es para mí. A diferencia de otras bandas, Genesis nunca ha tenido himnos o canciones claramente favoritas. Genesis tenía fácilmente unas 10 canciones de estándar mayúsculo.

 

  Cada segundo de este álbum denota una calidad en la escritura y una creatividad de proporciones rara vez igualadas. Genesis estaba llegando a la cima de su mayor activo, el ingenio e inventiva para componer. ...Bueno, basta de flores. Que baste con decir que en progarchives, la biblia absoluta del rock progresivo donde diariamente participan pasiva o activamente, cientos de fans del prog., este álbum siempre está entre los primeros 10 álbumes del género. Por debajo, es decir peor ranqueado que otros muy inferiores como “In the court of the crimson king” y “Fragile”, no se porqué. El primero siempre lo ostenta “Close to the edge” aún con sus 3 ideas musicales por canción. En fín, Nursery crime a pesar de haber sido escrito por jovencitos de 21 años es uno de los 10 discos mejor reconocidos del presumiblemente mas virtuoso, género de rock.

 

“The musical box” es una canción que bien podría representar las mas importantes y atractivas cualidades del rock progresivo, presentadas además en su mejor forma; Una estructura compleja, bien armada y justificada. Buenas letras, coloridos sonidos, atmósferas sugestivas y contrastantes. Excelente y compleja instrumentación.

 

Esta canción vacila entre espacios suaves, a veces hasta minimalistas y espacios llenos de vigor, agresividad y fastuosidad. Ambas escenas, las suaves y tranquilas como las instrumentales vigorosas gozan de una cualidad común, la originalidad y poder de fascinación. Nunca durante sus 11 minutos parece perder dirección. Al final, “Stairway to heaven” es a su lado....un buen intento. Esta canción es como lo que nunca hayan escuchado en su vida, Genesis en esta canción realmente creó música. Por música como esta entro a estaciones de radio de heavy metal para divertirme haciendo trizas grupillos con tres ideas en toda su discografía. Lo mismo haría con grupos como “CAN”, “Gialma”, “Magma”, “Osanna”, “Caravan” y si se descuida, hasta con “Focus”, del mismo progresivo, pero no hay nada mas aburrido que el progresivo malo. Bueno si, el metal malo.

 

Recordando mis críticas sobre Pink Floyd, me parece contrastante el aspecto creativo cuando vemos a un Nursery Crime al lado de Meddle del mismo año. Meddle es un álbum pretencioso y mas accesible (Aunque usted no lo crea). Sin embargo Nursery crime contiene no menos de 40 ideas musicales mas que Meddle. Tal vez el intermedio de solamente “The return of the giant hogweed” contenga mas creatividad que todo Atom heart mother. Nursery crime hace ver cualquier cosa de Led Zepellin, raquítico. Está bien, concedo una cosa, no es lo máximo pero es ridículo que tanta gente pase de largo sobre este álbum. Si hay algo que he descubierto sobre la música, es que las opiniones se convierten en dogmas. Es un dogma que “The dark side of the moon” es el disco mas representativo del rock progresivo, y como dije en mi crítica; Difícilmente encuentro rock en todo el álbum. Y progresivo?, menos ¡¡. Es un dogma que Genesis es una gran banda, pero lo fue con “Selling England” y “The lamb”, pero nadie parece reconocer que eran la punta de lanza desde el mismo “Nursery”. Es un dogma que Crimson es tal vez la banda mas representativa del progresivo, pero todos parecen ignorar que llenó gran parte de sus álbumes con pedazos de basura sin música (Moonchild y Cirkus por poner un ejemplo). Los dogmas son canceres difíciles de exterminar. Limitan el juicio y el gusto.

 

“The musical box” empieza con una sección suave, de extremada pasividad, casi como un cuento de cuna. Esta sección es integrada por la clásica guitarra ambientalista de Hacket y la voz de Gabriel. Ambos en congruente y atractiva armonía. Aquellos que se autodenominan fanáticos del heavy metal, difícilmente lo apreciarán. De hecho difícilmente aprecian la abrumadora similitud de todas las canciones de aquel género. ....Durante el inicio de la canción, se va formando una expectativa, misma que es generosamente satisfecha desde el minuto cuatro cuando comienza un instrumental con un espíritu lleno de diversas emociones. Distingo mínimo las siguientes; Angustia, agresividad y rabia. Todas expuestas sobre un fondo lleno de notas, sonidos y tonos completos de energía implícita. Mas adelante se escucha de nuevo una sección vocal y con escasas notas para romper de nuevo con toda la capacidad de la banda a todo vapor. Sería interesante que pusieran atención a la batería de Collins en esta canción. Parece ser una batería rebelde y anárquica pero hace perfecto sentido con el resto de los instrumentos. Durante este segundo instrumental hacen gala de interesantes cambios de intensidad. La sección final de la canción es quizá la referencia mas obvia entre la producción de Genesis en sus primeros años. Se trata de aquella sección donde Gabriel aparece gritando “Why don´t you touch me, now now now now now??¡¡¡”. Sobra decir que siendo Peter Gabriel el vocalista con mayores aptitudes teatrales e interpretativas del rock de los 70´s y hasta la fecha, esta sección desborda torrentes de convicción.

 

La segunda canción del disco se llama “For absent friends”. Es de hecho la primera grabación de Collins como voz principal. Es una melodía suave y tierna. La voz de Collins resulta ser adecuada al 100%. Los instrumentos del fondo, las guitarras “ambientalistas”de Hacket y Rutherford son tocadas al mejor de los estilos de la banda. Y definitivamente, de una manera mucho mas atractiva de lo que cualquiera haya intentado dentro del progresivo.

 

“The return of the giant hogweed” es una de mis canciones favoritas. Ésta, al igual que “The musical box” recomiendo se escuchen en su versión en vivo del ´73. No tienen mas notas que las originales, ni están mejor tocadas. Simplemente están tocadas con mas energía y fuerza. Esas versiones logran capturar esa energía implícita insuperable con la que Genesis generaba música. “The return...” es una canción bizarra de principio a fin. Probablemente “The musical box” sea accesible para muchos gustos, sin embargo esta canción no es ningún hueso fácil de roer. Por sus sonidos, sus tonos, el estilo de Gabriel, el estilo de la guitarra. Por si fuera poco, está tocada sobre una estructura bastante compleja. Algo que me fascina de Genesis es que mientras la voz está presente, la música nunca es sólo un complemento y difícilmente cae en el convencionalismo. La música en sí parece estar contando su propio cuento también. Esta canción es un ejemplo perfecto, desde el órgano, la batería anárquica de Collins, el bajo y guitarra hacen todo un alarde de individualidad y al mismo tiempo, de coordinación entretenidos a todo lo largo y ancho. Peter Gabriel, en su papel de maestro sin rival en el plano de la interpretación no logra menos que mantenerte interesado por continuar escuchando. A partir del minuto 4:12 comienza uno de los instrumentales escritos y ejecutados con mas creatividad que haya escuchado en mi vida. No solamente está formado de al menos 4 pasajes diferentes, también la riqueza de tonos, cadencias y emociones es impresionante. Ese juego de órgano y guitarra que inicia en el 5:36 es de lo mas fascinante, interesante y entretenido con lo que me pueda topar. No sólo por lo que es, sino por como se va construyendo desde atrás. En este instrumental la ejecución individual y colectiva es plena y muy profesional. No será, como he dicho en ocasiones anteriores, de una manufactura monstruosa como la que desarrolla Yes, EL&P o Crimson, pero este despliegue de notas y la impresionante imaginación de su hechura no tiene rival y podría escucharlo con sensiblemente mas agrado que a los bombásticos instrumentales de aquellos mencionados. El instrumental del que hablo dura escasos 2:20 minutos y son oro puro, ni mas ni menos. Está fue una de las primeras canciones que escuché del Genesis de la generación de Gabriel. No es de sorprenderse que una vez que digerí el estilo, Genesis se consolidara como mi banda favorita absoluta.

 

“Seven stones” es una de tantas y tantas canciones subvaluadas de Genesis. Es difícil no considerar “menos” a tantas canciones cuando hay muchas mas tan buenas. Si hay algo que caracteriza esta canción, son sus tonalidades y texturas. Cuenta con melodías de una belleza cautivadora. Al mismo tiempo, presenta una imaginación y una tendencia en su estructura que sólo Genesis logra, y otros también, en su momento de mayor inspiración. Escuchen por ejemplo el minuto 4:00. Pónganlo en cualquier disco de Banco del Mutuo Soccorso y se convierte en un espacio de brillo. Y es sólo un ligero toque musical. Y miren que tengo a Banco en el mejor de los conceptos. Escuchen el minuto 1:30 lleno de energía implícita y todos esos tonos tan peculiares. Al margen de todos los halagos a esta canción, esta viene siendo apenas complementaria en el álbum.

 

“Harold the barrel” es una canción ágil de principio a fin, de tono humorístico y de amplio desempeño teatral. Cuenta una historieta sobre Harold quien está a punto de lanzarse desde el techo de un edificio. A pesar de sólo durar 3 minutos, Genesis se las ingenia aún dentro de ese breve tiempo y a pesar de la naturaleza de la canción, para presentar una estructura colorida y variada. La música es ingeniosa y viva en todo momento. Las aptitudes interpretativas de Gabriel están en su esplendor total en esta canción, quien simula la voz de al menos 4 personajes o mas.

 

“Harlequín” es una melodía breve y llena de dulzura. Y lo digo sin prejuicios. Es una canción conmovedora y bella llena de sentimiento de paz y tranquilidad. Quisiera hacer un intermedio y aprovechar para contar algo muy personal. De todas maneras, nadie lee mis textos y no tengo patrocinadores que me dicten una línea o si?. Ja.¡. El pasado 10 de Agosto de 2005 nació mi primogénita. Es una chiquita que de inmediato se robó el corazón de todos a su alrededor y que se ha convertido en el amor absoluto para mi mujer y para mí. Hace falta ser padre para entender a los de uno. Siento por mi hija que no existe cosa que no haría por ella o que no le daría. Su salud, tranquilidad y paz son lo mas importante en mi vida y estoy enloquecidamente fascinado y enamorado por y de ella. Es apenas una bebita cada día mas fuerte y cachetona que es dueña de todo mi amor incondicional. Le hemos tomado una infinidad de fotos y con las primeras hice un video con un programita que trae mi cámara. Al toparme con “Harlequín” no tuve necesidad de buscar mas fondos sonoros para el video. Cada vez que lo veía ya integrado, las fotos de mi bebita y la canción casi me sacaban lágrimas de emoción. Eso les da una idea?.

 

“The fountain of salmacis” es el cierre y es otra carta fuerte de “Nursery”. Es tal vez mas bizarra aún que “The return of the giant hogweed”. Es bizarra de nuevo por los tonos, sonidos y el estilo en si. La cadencia de las melodías y los cortes instrumentales. A pesar de no tener un intermedio instrumental definido, si tiene a lo largo de toda la canción un juego instrumental que de nuevo presenta una independencia de la voz y una creatividad superlativa. He escuchado mucha música, entre esta, mucho progresivo. Realmente me he vuelto exigente, al grado de que aún estoy buscando la gracia en bandas como “Caravan”, "The flower kings" y otros igualmente consagrados. Cuando digo en este momento que “The fountain of salmacis” es una canción de una originalidad sin precedentes, lo digo con plena conciencia.

 

En el recuento de “Nursery”, encontramos tres canciones épicas en el género. Tres que son plenamente Rock progresivo y no sutilezas. Tenemos dos canciones ligeras. Llámenlas pop si los hace sentir mejor, y son además bellas y llamativas, “For absent friends” y “Harlequín”, ambas muy breves. También hay dos canciones llenas de música y arreglos bien concretos y llenos de imaginación con “Harold” y “Seven stones”. Estas 4 podrían considerarse el complemento del álbum cuyos focos de atención son las tres ampliamente comentadas. Pero vaya complemento¡¡¡. Mientras Pink Floyd rellenaba “Atom” y “Meddle” con cosas como “If”, “Summer ´68”, “Fat old sun”, “Alan´s psychedelic breakfast”, “San tropez” y “Seamus” (Siendo condescendientes con “A pillow of winds” y “Fearless”), que difícilmente contenían música concreta, ya no digamos música ingeniosa. Algunas de ellas no tenían ni melodías. Pero claro, el dogma dice que no eran relleno sino genialidades. Reitero, Genesis no merece menos que ser considerada la banda mas creativa y fascinante dentro del rock clásico. Zepellin y Floyd, pueden seguir viviendo de dogmas, a algunos si nos importa la música por lo que realmente es.
8月25日

Yes (Segunda parte)

YES (Segunda parte)

 

 En la primera parte de YES comencé por escribir sobre el primer álbum.

 

  Dentro del mismo primer álbum, la tercera canción es “Yesterday and today”. Es una breve y sencilla balada acompañada de un piano y la voz de Jon Anderson. Es una melodía de gusto universal, bella y tranquilizadora, llena de energía implícita por la convicción que muestra y la pasión que demuestra justo en la medida perfecta. Es tal vez un poco sobrada en tiempo. Unos cuantos segundos menos y sería perfecta, para dejar el sabor de boca justo.

 

   La siguiente es “Looking around”, que es de un tono ligero. Es fresca y animada guiada por un órgano de tonos muy setenteros y fascinantes. Tiene por ahí algunos detalles musicales curiosos pero el fuerte de la canción es la tonada en general y la cadencia. Si algo logra esta canción es levantar el ánimo y el buen humor. Tal vez le sobra medio minuto para tener la medida exacta. Nunca creí preocuparme por el tiempo de las canciones. Sin embargo ahora si pienso que sobre todo en la música Pop el “timing” de las emociones debe ser preciso. Ni mas ni menos, se trata de conservar el sabor. Por ejemplo, no se me ocurre que “Broken wings” de Mr. Mister necesite tener un instrumental mas elaborado en el centro o que repitan el coro tres veces mas al final. Así como está logra cohesionar a la perfección su esencia.

 

 “Harold land”  tiene unas vocales fantásticas, no sólo el tono que usa Anderson es cautivante, también capta la atención y el interés por seguir escuchando. Cuando entran coros adicionales se logra un ambiente armónico excelso de verdad.  Es una canción de corte un tanto alegre, pero al mismo tiempo logra matices de sensaciones de angustia. O bueno, en este sentido no lo sé. Cómo dije antes, nunca me interesan las letras y no pienso buscar estas ahora.  La parte del minuto 3:50 es excepcional, donde logran melodías tanto vocales como instrumentales de un tinte agradable y bello como pocas cosas. Siento que tiene secciones donde parecen perder dirección. La verdad es que al final la sensación que deja es de que la canción está llena de melodías muy bien logradas y llamativas pero también de que no lograron concretar unas con otras adecuadamente.

 

En fin, escúchenla, es la mejor manera de saber a que me refiero. Tal vez en este momento estoy susceptible porque acabo de escribir acerca del nacimiento de mi bebita Liliana, y primogénita a la vez.

 

  “Every little thing” es un cover del original de los Beatles. Sinceramente he escuchado tanto esta canción que ya no recuerdo bien la original. Al margen de que este sea un cover, no deja de ser una grabación fascinante. Tal cual, es una canción divertida, de una frescura absoluta, entretenida y pegajosa como nada. Sobra decir que está atiborrada de energía implícita. Es una canción pop, la original nunca dejará de serlo, pero Yes en esta oportunidad aprovechó para integrar elementos de Jazz y lo logra de maravilla.

 

  Comienza con un instrumental de una manufactura excelsa. Tiene un tono un tanto impredecible y poco estructurado pero definitivamente llama la atención. Después de dos minutos comienza la canción en si. Sólo puedo decir que de principio a fin es contagiosa y son 5:45 minutos de concentración de vitamina emocional en bruto. Cada vez que cantan “Every little thing she does”, las vocales y la batería del fondo no podían tener una mejor cohesión. ....Cierto, es un poco reiterativa pero cuando las melodías son tan buenas como estas no te importa que duren todo el día, una y otra vez. En una ocasión la traía a buen volumen en mi coche, dos carros delante de mi había un Turibus, un camión de turistas en la Ciudad de México (Irónico por naturaleza, claro). Tres personas de la parte trasera voltearon para aplaudir hacia mi contagiados por el ritmo. Esta canción de verdad logra prender los ánimos.

 

  Recuerdan que al hablar de la energía implícita también dije que la energía implícita se podía presentar en cualquier tipo de canción?. Puede presentarse en un rock and roll frenético como “Jenny” de Little Richard...O es de Chuck Berry?, en un “Rock around the clock”, así como en una balada como “Sweetness”, de.....YES ¡¡. Esta canción contiene toda la pasión y convicción que necesita una canción balada hermosa. Eso es, y sonará cursi, pero de verdad esta es una canción hermosa, bella, cautivante y no hay una sola nota o tono en ella que desmerezca toda mi atención y mejor consideración. Esta canción nunca trataría de describirla, se tiene que escuchar.

 

   “Survival” que es el cierre, es sin desprestigiarla por ello, bastante mas convencional que el resto del álbum. Tiene coros atractivos pero de un corte un tanto planos. El inicio instrumental sin embargo, es muy bueno.
8月2日

Locanda Delle Fate

Locanda delle fate:

  "Forse le lucciole non si amano piu" de Locanda delle fate ...Quéeee ¿?¡¡!!. Si así se llaman un álbum y la banda respectivamente.

  No es mi culpa que el álbum "Forse le lucciole non si amano piu" (En lo sucesivo "Forse") de Locanda delle fate (En lo sucesivo "Locanda") me haya sorprendido de tal manera y que se llame así.

  Locanda es una banda Italiana cuyo primer álbum, "Forse" fue editado en 1977 . He leído excelentes críticas sobre ellos. Mas de alguno menciona que este es uno de sus tres álbumes favoritos de entre los progresivos Italianos. Entre esos favoritos son comunes "Inferno" de Metamorfosi, "Zarathustra" de Museo Rosenbach, "Io sono nato libero" de Banco del mutuo soccorso y "Storia di un minuto" de P.F.M.

   No sé hasta qué grado el público tiene a este álbum en tan buen concepto por la música en sí, y hasta qué grado por sus emociones. Yo hago una crítica de ellos porque la segunda canción del álbum que lleva el mismo nombre me tiene fascinado, pero creo fielmente que la música y todo lo que compone este álbum es también de gran calidad. No es difícil por lo tanto, considerarlo como uno de los mejores de entre el escenario del progresivo Italiano. Es entretenido, es muy agradable, es muy sugestivo, contiene arreglos y composiciones muy bien armadas y una mezcla de pasajes de diversos tonos y emociones muy bien instrumentados.

  Algo que encuentro de particular atractivo en este álbum es que no suena "añejado". No porque ese estilo rústico sea malo. Como ejemplo; Premiatta, Jethro Tull, Atom H.M., Los primeros de Genesis, Banco,..... Etc. Me refiero a ese estilo y sonido rasposo, áspero, oscuro en ocasiones, robusto, de tono muchas veces hostil. "Watcher of the skies", "Aqualung", y casi cualquier cosa de Van Der Graaf son ejemplos excelentes de ese sonido al que me refiero. En contraste, "Forse" suena fresco, libre, ventilado, limpio, alegre, gracioso, refrescante, relajante. Disculpen el excesivo uso de calificativos metafóricos, sólo quiero reflejar mis impresiones.

  Las características descritas arriba provocan la impresión sobre este álbum, de haber sido grabado por lo menos 10 años adelante de su fecha de edición. Otra cualidad que me gusta de este álbum es la limpieza de la instrumentación. La batería, flautas, piano, bajo, etc suenan siempre en su lugar, nunca se "barren" y suenan precisos y bien definidos. Claro, es sólo su estilo, dentro de su estilo me gusta mucho. No sólo eso, este disco está lleno de energía implícita.

   De las canciones en sí no pienso explayarme demasiado. Hablaré de los dos primeros tracks, y del resto y en conjunto sólo puedo decir que se puede escuchar de principio a fin sin deseos de cambiar el disco. Es decir, esa sensación que tiene uno con Black Sabath después del track 5 de cualquiera de sus álbumes, no se hace presente con "Forse". Este álbum tiene bastante mas gracia, variantes e imaginación que inclusive varios álbumes (por no decir que cualquier álbum) de Cepillín. Digo ¡....Zeppelin y Purple. La lista podría ser muy extensa pero no estoy en "ese tipo" de humor, hoy.

  Las dos primeras canciones del álbum y gran parte de la última son muy atractivas, destacando considerablemente la segunda, son muy buenas. Sinceramente no considero que el resto del álbum alcance el nivel de un "Inferno". Definitivamente no tiene esa calidad en la composición ni ese poder de fascinación, tampoco tiene el nivel en conjunto de un "Foxtrot", pero que si quede claro que este álbum es de un atractivo especial.

   La primera de nombre "A volte un istante di quiete" empieza con una integración de piano de tonos muy clásicos, una batería contundente y guitarra muy bien desarrollado y armado. De pronto cae en un ligero bache de monotonía, muy breve antes de la participación de un teclado de un tono super acertado. Entonces, y de manera muy gustable (si es una palabra) cambia a un pasaje de tonos suaves y delicados. Todo eso antes del minuto 2:19. Justo antes de que el pasaje se sienta forzado y aburrido hacen un quiebre con interesante presencia de todos los instrumentos adicionando unos teclados finos, de ahí en adelante todo es bueno. En cierta medida reiterativo pero bastante agradable.

   La segunda y motivación fundamental para escribir este texto, con el mismo título del álbum, es una canción en la que no encuentro un solo segundo falto de energía implícita, gracia y atractivo en sus casi 10 minutos. Este es progresivo en pleno y con una serie de detalles armónicos de la mejor talla. Comienza con un piano clásico y la voz, ambos muy sentidos al igual que la flauta y guitarra que les sigue después de unos segundos. Me fascina la manera en que esta canción va de un tono a otro con absoluta solvencia y atractivo, siempre bien nivelado en emociones y con respetable instrumentación. A pesar de que dura tanto como 10 minutos nunca parece decaer y es entretenida y hasta divertida como pocas, muy pocas cosas que haya escuchado en mi vida. La parte que inicia en el 3:32 es contrastante con todo lo demás hasta ese momento y ejemplifica mis argumentos. Es una sección de precipitado ritmo, abundantes sonidos y un teclado muy distintivo que interactúa de manera muy apretada con la batería. Dura hasta que regresan a una pequeña parte con voz melódica, misma que termina donde empieza otra con declarado tono mas agresivo y muy espontáneo. Ahora, si se trata de feeling, esa parte justo en el minuto 5:50 donde cortan de tajo el instrumental y entra otra voz diferente al vocalista principal, es la que deben escuchar. Ese preciso momento es emotivo a mas no poder. En gran medida por el tono de esa segunda voz. Tendrían que escuchar la canción mas de dos veces para captar ese detalle al grado en que me gusta a mi. La primera vez parece apenas un buen toque. El resto de la canción corre con fluidez y nunca deja de ser atractiva.

   El resto del álbum esta lleno de buenos detalles, siempre con instrumentación, arreglos y melodías variadas. Por cierto, no todo es puramente progresivo. Gran parte podría considerarse casi Pop. Sea lo que sea, es música de calidad y atractiva de PE a PA con incontables detalles musicales bien concretados.

   Dónde conseguir este disco: Amazon (35 Dlls. plus tax), copia de Tepito (30 pesos y un paseo en taxi de 24 hrs.),  o conmigo (las gracias y una chela)... jaja.

7月22日

Camel (Primera parte)

    Había inclusive escrito por ahí que no iban a encontrar opiniones mías sobre Camel en esta página. Creo que inclusive hice por ahí un comentario utilizándolos como recurso para hacer destacar a otra banda. Y la realidad es que los menosprecié durante 12 años, hasta hace una semana.

 

   Hago público mi agradecimiento a mi nuevo amigo Luis Alberto Monroy quien me obsequió mas o menos 7 gigas de puro rock progresivo que yo no tenía. Todo Marillion, todo Banco, todo Premiatta, todo Focus, varios álbumes mas y entre ellos, todo Camel. Considero de su parte un gesto muy generoso ya que la mayoría solemos ser un poco celosos de nuestra música.

 

   A partir de que comencé este espacio, que cada día menos gente visita, empecé también a leer opiniones sobre diferentes bandas que no conocía o que bien, no había tomado en consideración. Uno de ellos fue Camel. Una vez que mas de dos personas te dicen que una banda es buena y que debías escuchar uno y otro disco, siempre te contagias de interés. Entonces agarré mi copia de “Mirage” y la escuché con atención, y ....... sorpresa ¡¡¡.

 

   La primera vez que escuché Camel fue entre el 92 y 93, al mismo tiempo y en el mismo periodo de 4 meses en que conocí de un jalón todos los álbumes clásicos (y mejores) de king Crimson, Yes, Gentle Giant, Van Der Graaf, Genesis, Pink Floyd, EL&P y Jethro Tull. Cuando puse en la tornamesa el vinil de “Snow goose” de Camel no pude evitar pensar que Camel era una banda con música mediocre y muy por debajo del nivel de los antes mencionados. En sentido estricto, Camel no está al nivel de esos ocho, pero de ninguna manera hicieron música mediocre, pero eso lo descubriría hasta hace muy poco.

 

  Tampoco se me puede juzgar por haber menospreciado a Camel en ese momento. Qué se podía esperar después de 3 meses de conocer y escuchar todo el día “In the court ...”, “Tarkus”, “World record”, “Foxtrot”, “Aquiring the taste”, “Wish you were here”, “Fragil” y “Thick as a brick” entre muchos mas de ese nivel?. Cuando terminé con la tercera canción del disco de Camel pensé que esto era progresivo de elevador, progresivo de Vips o progresivo para sala de espera. Después conseguí de segunda mano el “Camel the collection”, y esperando que el escuchar algo mas variado de ellos me hiciera cambiar de opinión, sólo conseguí que no quisiera volver a saber de ellos. Ese disco se llenó del polvo de años enteros junto con varios discos piratas de Pop fritanguero de mi mujer.

 

   Al menos no agarré a Camel como ejemplo cotidiano para hacer comparaciones entre bandas mejores o como ejemplo de banda mediocre. De hecho creo que ni me acordaba de ellos. Siempre pensé que si había progresivo malo, Camel lo encabezaba. Hoy sigo pensando que existe mucho progresivo malo, horrible y patético, pero el de Camel no es de ese. Es mas, la música de Camel me resulta muy entretenida, agradable, colorida y en repetidas ocasiones, muy interesante. Nunca pensé que llegaría a decirlo, pero Camel me gusta, y me gusta bien.

 

  Ahora sé que es lo que no me gustaba de Camel. En ese momento y en el caso de “Snow goose”, fue ese tono un tanto infantil de las canciones en general, el sonido en general de la banda y esas frecuentes notas un tanto simplistas y ...mh, aniñadas. Tal vez incluso hasta el nombre de los hermanos Latimer. Inclusive el título de varias canciones de este álbum, como la reiteración en el tal Rhayder, “Rhayder va al pueblo”, “migration”, “Rhayder alone”. Me sonaba a “Encuentra a willy”, o “Rhayder comiendo helado”, “Rhayder haciendo compras en el super”. Dicen que las primeras impresiones son las mas importantes no?. Pues esa fue la mía, y en un periodo de tiempo en el que conocía una banda tras otra buscando nuevas sorpresas, iba a ser difícil que le diera mas oportunidades a los sonidos suaves, ligeros, poco agresivos de Camel. Debo agregar en ese renglón; pero entretenidos y creativos sonidos de Camel.   Y miren que en este momento estoy escuchando exactamente ese mismo álbum y mi percepción es otra totalmente. Siguen ahí esos soniditos un tanto chuscos inclusive, esos tonos infantiloides y demás pero ahora me resultan divertidos. Además, en el progresivo no te puedes quejar de los tonos seleccionados. Después de aprender a digerir los abundantes tonos “generadores de pena ajena” de Emerson L&P, no se puede uno poner exigente con los tonos chistositos de un inocente Camel.

 

  La música de Camel no es potente como la de un Yes en “Heart of the sunrise”, o la de Crimson en “Fracture”. No es tan colorida como Genesis en “The return of the giant hogweed”. Sus composiciones no son tan complejas ni inspiradas como “Supper´s ready”, ni sus instrumentaciones tan apasionantes e interesantes como “Tarkus”. Tampoco tiene ese sentimiento desbordante de Pink Floyd en “Shine”. Pero definitivamente si tiene una combinación de cada una de esas cualidades, en cierta medida claro y el resultado es, reitero, música agradable, entretenida y bien lograda. Sobre todo fiel y con convicción a su estilo. Son en su música cotidianos los espacios simplistas, los tonos de ciertos instrumentos un tanto insípidos, los arreglos sencillos y demás. Pero siempre mas adelante o detrás hay partes donde suenan muy inspirados y generan interés. Incluso esas partes poco desarrolladas resultan buen complemento para la canción en conjunto.

 

   Un ejemplo. El disco de Camel que primero me hizo cambiar de parecer fue “Mirage”. Hace 11 años o 12, la canción de “Freefall” la habría odiado por el tono y sonsonete de la voz en esos primeros momentos, hoy se me hace acertado. Habría ignorado por esa simple razón el bien logrado, entretenido y colorido instrumental del minuto 2:05. En caso de haberme gustado el instrumental, me habría fastidiado el cambio de melodía y peor con el tono del teclado del minuto 3:26. Hoy ese cambio y el tono del teclado me parece buen detalle, ingenioso y creo que denota calidad de composición por la variedad. Y es divertida y entretenida como pocas cosas que haya conocido últimamente ¡¡¡. No de eso se trata la música??.  Llámese Progresivo, o Pop, o Ranchera, o Techno para bailar. A qué sensato fan de progresivo se le antoja mas “Dopo...niente e´piu lo stesso” de Banco en una cantina, que una Ranchera de Aceves Mejía??. O qué fan de progresivo preferiría ponerse a bailar en un antro, “Superuommo” de Museo Rosenbach, en vez de  “Something” de Lasgo (Pop Techno)?. ....Bueno, ya jarra hasta yo, la neta.

 

  Otro ejemplo, en “Supertwuister” de Mirage, la flauta del inicio me suena simple, aniñada, y boba. Pero no toda la canción lleva esa línea, eventualmente tiene un cambio de tono muy atractivo, al final esos mismos tonos de la flauta resultan ser la clave de la diversidad y atractivo de la canción. Me explico?.

 

  De ahora en adelante hablaré de los álbumes y sus canciones por lo que me hacen sentir, mas que tratar de describirlas. Eso ya me resultó poco divertido, poco efectivo y difícil. Además no tengo suficiente vocabulario para capitalizar en la mente de ningún lector los sonidos, formas y matices de una obra. Además, espero que mis lectores, si ya llegaron hasta este punto, tengan el suficiente interés de buscar los discos. Además, la música no se lee, se oye. Nos vemos en Camel (Parte dos).
7月20日

Genesis (Cuarta parte).

Genesis (Cuarta parte).

 

   Cada que escucho este álbum de trespass, no dejo de lamentar la presencia de ese baterista tan mediocre. Este baterista no era tan malo cuando NO tenía que tocar las partes de ritmo ágil, inclusive cuando tenía que tocar secciones donde la idea fuera la de crear atmósferas, llegaba a tener ideas muy acertadas. Cuando se le requería de tocar mas rápido no tenía mas talento que un baterista de banda grupera mexicana. Sin embargo, pronto ese detalle queda de lado cuando me brinca sobre la cara la abrumadora cantidad de imágenes e ideas de las que este álbum está compuesto. En “Looking for someone” hacen uso de al menos 7 pasajes diferentes en sólo 7 minutos. Tiene tantas melodías vocales e instrumentales como una canción de 20 minutos y ninguna de ellas parece forzada o falta de emotividad o convicción. Al contrario. Dentro de su perfil melancólico en esta canción, Genesis logra transmitir las sensaciones deseadas a plenitud.

 

  Lo voy a escribir antes de que se me olvide. Este álbum tiene mas calidad en la composición, por mucho, que el proclamado y ovacionado “In the court of the crimson king”. No tendrá en ningún espacio la calidad de ejecución de “21st century schizoid man”, pero tiene una imaginación y creatividad que desborda por torrentes al álbum en mención, aún con todo y su fantástico instrumental de vivos, hambrientos y abundantes sonidos de “Moonchild”, y miren que estoy al borde de una afirmación exageradamente aventurada con esto último. Diría que tiene mas calidad en el plano de la composición que “Atom heart mother” pero ya sería una burla descarada y mordaz, aparte no hay nada mas representativo entre el ´69 y ´70 que el primero de Crimson.

 

  Algo que he leído en mas de una ocasión sobre Genesis y sus orígenes, es que la idea de Banks y Rutherford era inicialmente trabajar como compositores para otras bandas, no como interpretes. Además, consideraron que el proceso para hacer música debía siempre comenzar con la composición de cada canción. Es decir, escribir la canción nota por nota antes de comenzar a tocarla. A diferencia del método socorrido por muchas bandas que consiste en producir música “de la nada” a partir de intentar sonidos aquí y allá hasta que va tomando cuerpo, en otras palabras, improvisación. Por eso muchas canciones parecen no tener dirección o terminan pareciendo forzadas o simplemente parecen no tener sus emociones bien concretadas, sin convicción. Aún cuando la instrumentación sea espléndida, un instrumental puede fácilmente caer en la injustificación.

 

  Trespass, es aquel con una portada azul donde un cuchillo parece cortar el fondo donde una pareja se asoma por una ventana siendo vista por un angelito que hace a un lado la cortina que los divide. Está en mis imágenes. Comienza con una canción sorprendentemente compuesta.

 

  Quiero hacer aquí un paréntesis; La apreciación por la música como por cualquier arte, depende de la percepción de cada individuo. Inclusive los mismos hechos de la vida son percibidos de manera diferente por cada parte involucrada. Esto, bueno, no es mi verdad absoluta están de acuerdo?. El punto es que considero que este álbum es percibido por una gran proporción de personas como un álbum poco significativo, cuando en el fondo y con muchos argumentos es un álbum muy completo y bien desarrollado.

 

  Algo que no he hecho hasta el momento en mis revisiones, es describir el sonido de cada disco. La idea es que uno de dos, consigan el disco o si ya lo conocen, lo recuerden o lo pongan. En esta ocasión es propio comentar que el sonido de Trespass da la impresión de la época medieval, empezando con la portada.

 

  “Looking for someone” tiene una serie de tonalidades muy variada. Desde el principio se balancea con movimientos sutiles pero hace breves y espontáneos quiebres bombásticos. A mi parecer, ninguno de los cambios suena premeditado o forzado. Todas las cadencias durante la canción suenan naturales y fluyen de manera ágil y entretenida. Cuando después de las partes acentuadas regresan a los tonos suaves y minimalistas, lo hacen de manera muy natural. Las partes minimalistas por cierto cuentan con un juego de guitarras con tonos clásicos y un bajo que logra ser simple pero muy bien logrado, lleno de feeling. Algo que me gusta en esta canción, y que expone el hecho de que Genesis siempre escribía sus canciones antes de tocarlas, es que a pesar de la diversidad de temas compuestos en sus 7 minutos, ninguna sección parece voluntariamente integrada. Es decir, la canción fluye entre melodía y melodía y estados de ánimo y entre diferentes ambientes de forma ágil, sin lesiones para el escucha. A partir del minuto 2:50 hacen gala de su capacidad para la composición con un instrumental que dura por el resto de la canción con unas breves frases de Gabriel. Son 3:17 minutos que se van como el agua, sin una sola nota fuera de tono y/o lugar, entretenidos en cada segundo. El uso de cuerdas y de los teclados encaja perfectamente con la intención y el sentimiento deseado de cada tema.

 

  “White mountain” es una especie de cuento que toma lugar en una montaña blanca y donde el protagonista el un lobo llamado “Fang”. Ese no es el punto de todas maneras. Lo interesante es la sensación que logra la canción de precisamente estar contando un cuento. Dividido en pequeñas y sutiles secciones diferenciados igualmente por tonos y estados de ánimo variados. La canción comienza con un juego de cuerdas entre Rutherford y Anthony Phillips en el estilo que mas adelante predominaría en álbumes como “Nursery” y “foxtrot” ya con Steve Hackett. Pronto, en el minuto 1:15 las cuerdas son acompañadas de un órgano de notas simplistas pero con un tono y una melodía que hacen aún mas entretenido el inicio.

 

  Creo sinceramente que esta canción no está tan enriquecida de habilidades de composición como “looking for someone”. Podría decir que llega a caer en la monotonía en ciertas secciones. No en cada sección de manera individual sino cuando se compara una con otra. Sin embargo, escuchada como un todo ese detalle no es tan evidente gracias a recursos que le dan diversidad a la composición, como aquellos en los minutos 2:08 y 3:43 donde los tonos se tornas mas obscuros acentuando el mensaje de la canción también. O la parte final que en un plano mas ambientalista que musical, termina por darle perfil diferente a la sensación final de la canción. Pienso que esta canción suena un poco forzada. Tal vez el hecho de querer mantener el concepto de “cuento” en esta canción, limitó sus intenciones de interiorizar mas en la inventiva. Finalmente da la impresión de ser una canción gris en cierta medida y de poco contenido emocional.

 

  “Visions of angels” suena bastante mas natural y creo que los tonos que eligió Gabriel en su voz para esta canción, son de gran ayuda. Algo que no ayuda en nada es la batería de Mayhew que en cada participación desparrama sus batacazos monótonos e insípidos por todo lo largo y ancho. Por su presencia en casos como este, es que lamento que Collins no haya llegado antes a la banda. Al igual que las anteriores, esta canción está desarrollada en base a un juego melódico entre espacios ligeros y otros bastante mas generosos de sonidos. En ambos casos las cuerdas en un carácter mas ambientalista que melódico, junto con los curiosos tonos del órgano, le dan cuerpo a la instrumentación. Hay dos breves instrumentales, el primero entre el 2:20 y el 4:00 y el segundo del 5:43 hasta el final (6:54). Ambos un tanto similares pero bastante sugestivos también.

 

  “Stagnation” es la canción mas larga del álbum. Al igual que las anteriores, basa mucho de su sonido en el uso de cuerdas “ambientalistas” y el órgano, éste si de forma mas melódica. El inicio es pasivo y minimalista pero nunca deja de ser entretenido y justificado. Las vocales de Gabriel tienen todo el feeling que necesitaba tener esta sección. Al minuto tres, el bajo y la batería hacen una labor espléndida para fortalecer el tono del instrumental. Y el teclado que los acompaña no podía ser mas acertado. La parte inmediata donde cortan el instrumental para que entre la voz de Gabriel en un fondo ligero no desmerece nada, ni se siente forzado, es un contraste excelentemente mostrado. Creo que la canción pudo bien haber terminado por el minuto 6 en ese tono suave pero lo mostrado en su lugar, es un intercambio de tonos altos y bajos donde Gabriel aporta vocales muy convincentes.

 

   “Dusk” es una de las canciones mas sentidas y emocionales de Genesis, esto en su perfil de baladistas. Las cuerdas lo hacen casi todo aquí y definitivamente la voz de Peter Gabriel complementa la sensación de paz a la perfección de la canción. También aporta notas con su flauta con melodías memorables. Además hay una buena sorpresa, aquí no hay una sola nota de batería de Mayhew.

 

   “The Knife” es el cierre. Pero hablaré de ella cuando revise “Genesis Live” .
7月8日

Genesis (Tercera parte)

   Ahora bien, el primer álbum de Genesis, bien se lo pueden ahorrar. Tal vez si ya conocen algo de sus demás discos sería bueno que oyeran este por mera referencia. No esperen que el escucharlo les deje algo memorable. Tiene ciertas curiosidades por aquí y por allá y muchas melodías agradables a lo largo de sus excesivas 16 canciones. Como en “Am I very wrong”, “the serpent”, “The silent sun”, etc. Entrar en detalles sería magnificar pequeños momentos de su música. Algo que Genesis no necesita. Hasta donde yo se, escribieron y grabaron este disco con muy poco margen de tiempo y presupuesto. Vale la pena para escuchar las primeras grabaciones de Peter Gabriel.

 

Trespass (1970):

 

    Trespass fue su segundo álbum. Al parecer el productor encontró algo en el primer disco que le hizo pensar que la banda tenía potencial como para darles una oportunidad. Y resultan impresionantes y sorpresivas para todos los que conocemos a Genesis, las diferencias y mejoras entre este y el primer álbum. Para empezar, el estilo, los sonidos y los estados de ánimo parecen corresponder a una banda completamente diferente. Resulta tal vez mas impresionante la mejora en el plano de la escritura (song writting), las estructuras y la ejecución. Este álbum, al igual que los siguientes 2 álbumes de estudio de la banda, está débilmente producido, eso en el aspecto técnico de estudio y grabación. “Trespass”, “nursery crime” y “foxtrot” son sin duda álbumes fundamentales del Rock progresivo clásico. Los últimos dos en mención son calificados con 5 estrellas en cualquier página de internet de progresivo. Sin embargo, se notan cortos en producción y calidad de grabación. Da la impresión de que les hizo falta tiempo para pulir varias de las canciones. Todo lo que necesitaban tener ya estaba en ellos. Es decir, la calidad en la composición, la calidad en los instrumentales, etc. Todas las notas ya estaban escritas, pero a comparación de las grabaciones en vivo, se nota que pudieron haber sido mucho mejores, no sólo en el sonido de la grabación sino en la intensidad de la interpretación también. En pocas palabras, les faltó ese “punch” del que eran capaces de imprimir.

 

   En particular a este álbum de Trespass, además de faltarle ese punch que tendrían sus canciones en versiones posteriores en vivo, también le faltaba la batería de Phil Collins. En su lugar, estaba un tal John Mayhew que no hace mas que empobrecer la estima y percepción por este álbum. Fuera de la patética imaginación y técnica del baterista, todo lo demás en este disco merece toda la categoría de un digno álbum de Genesis. La complejidad en la composición de las canciones, la riqueza en las emociones e imágenes musicales, los sonidos cautivadores del teclado de Banks, la pasión de la voz de Gabriel, los intermedios instrumentales llenos de ingenio, naturalidad y vida. Todo ya estaba perfilado a aquel estilo mas concreto y sólido de los álbumes que le seguirían.

 

   Si acaso le faltaba algo tangible a Genesis en esta instancia, era esa pasión convincente al 100%. Hay una cierta sensación en el sonido de este álbum que da la impresión de que aún no encontraban la clave de la energía implícita. Todas y cada una de las 5 canciones en este álbum están llenas de emociones bien sentidas, pero a la banda tal vez le faltaba ese pequeño grado de confianza en si mismos para dejar aflorar todo el potencial de sus pretensiones. O quizá sólo era la calidad de la producción, el tiempo que le dedicaron a la grabación. Y ah, esa porquería de batería de Mayhew ¡¡¡. Hubiese este disco contado con Collins y una producción de la altura de “Dark side of the moon”, “Fragile” de Yes o el mismo “Selling England by the pound” de Genesis de sólo 3 años después y éste sería un álbum de una categoría verdaderamente sobresaliente. En vez de eso, “Trespass” es percibido como el álbum de Genesis que está antes de “Nursery crime” y debajo de la media de la lista del “top of mind” de los aficionados del progresivo. Para demostrarlo, basta con escuchar “The knife” de este álbum en su versión en vivo del ´73 con una producción sensiblemente mejor. Es la misma canción nota por nota, sólo que enriquecida con una batería brutal llena de gracia, variedad e ingenio de Phil Collins. Además con un énfasis de toda la banda en cada cambio de melodía y ritmos, todo mas vigoroso, portentoso y pasional. Con energía implícita al rojo vivo (leer Yes primera parte en relación a energía implícita). Si Genesis hubiera sobrevivido sus conciertos en los 80´s y 90´s a base de sus viejas glorias como varios otros, habrían recuperado la esencia de canciones como “looking for someone” y las habrían hecho canciones tremendas. Caray ¡¡, si Pink Floyd magnificó la repetitiva canción de una sola idea, “Astronomy domine” en el ´92, y le quedó fabulosa. Y King Crimson sigue tocando “21st century..”. Por qué Genesis no habría hecho de “Visions of angels” un himno del Rock progresivo en pleno 1997 ?¡.  

 

    La revisión de las canciones de “Trespass” continuará en “Genesis (parte cuatro)”.

7月5日

Genesis (Segunda parte)

   Genesis era una pequeña banda en 1969. Extrajo su nombre de lo que sería su primer disco: “From Genesis to revelation”, que no tuvo ningún éxito y prácticamente ninguna distribución. El título sugería que se trataba de una edición de música cristiana. Dicen que incluso en las tiendas ponían este álbum en la sección precisamente de tal música. Así que no se vendió ninguno. En ese año sus integrantes tenían apenas unos 19 años y no deja de sorprenderme lo que llegarían a hacer apenas 2 años después. Peter Gabriel sin duda fue el mas destacado a través de los años y junto con Anthony Banks y Mike Rutherford principalmente, crearon lo que sería la banda de Rock progresivo con mayores aptitudes en el plano de la composición.

 

   Genesis una vez que se integró Phil Collins y Steve Hackett en 1971, se convirtió en una de las bandas de mayor referencia del Rock progresivo. No podría decir nunca que era el mejor, ya que en ese sentido habría que hacer una serie de ponderaciones muy amplia. Si me atrevo a decir que Genesis fue el mejor dentro de los progresivos en el plano de la creatividad. Por la diversidad de estilos que llegarían a presentar, por la infinidad de melodías y sonidos de cada álbum que escribieron. Y por el feeling de cada una de sus canciones, por esa frescura que siempre los ha caracterizado. Considero que Phil Collins fue uno de los 3 mejores bateristas del progresivo clásico Inglés, Steve Hacket era tal vez el mejor guitarrista de guitarra clásica y definitivamente el mejor como guitarrista clásico para componer fondos minimalistas. Peter Gabriel era el amo y señor de la interpretación y el aspecto teatral, sus letras son consideradas junto con las de Ian Anderson de Jethro Tull las mejores dentro del progresivo clásico. Mike Rutherford era un bajista estándar digamos, pero junto con Tony Banks escribieron gran parte de la música del Genesis clásico.

 

   A pesar de que la banda se comprendía de músicos destacados, Genesis no se caracterizaba por el virtuosismo técnico desplegado en sus canciones. Sin duda fueron muy competentes, y haré mención de una buena cantidad de canciones donde la ejecución es espectacular. Sin embargo, cuando de progresivo se trata, Yes, Crimson, Emerson Lake and Palmer o Gentle Giant se llevan las luces en el plano de ejecución técnica. Genesis no logró la precisión matemática de Yes en “Heart of the sunrise” o los primeros minutos de “Close to the edge” o el brutal desempeño instrumental de King Crimson en “21st Century” en las partes llamativas. Es mas, no creo que siquiera lo hayan intentado. Sin embargo, cuando escucho Genesis tampoco extraño las ejecuciones monstruosas como esas, primero porque Genesis no era ninguna banda de tullidos y dos, porque la imaginación y vida de sus canciones supera por mucho la monotonía en estilo de Yes a lo largo de su carrera y mas aún a la de Crimson. Supera también el placer por escuchar arreglos y ejecuciones impresionantes de vez en cuando. Es mucho mas agradable y sugestiva que la de Emerson en promedio también. Sin menospreciar a ninguno por supuesto, además estoy comparando a puros maestros. Cada uno por separado le da 3 vueltas al simplón, reiterativo y sobrevaluado Zepellin o a los limitados instrumentalistas y escritores de Sabath. Vieron Superman Uno?, Genesis le daría las mismas vueltas a los payasos de feria de Kiss que las que Superman le dio a la tierra cuando revivió a Luisa Lane.

 

  Cada banda tenía su fuerte y su debilidad. Genesis tuvo varias inconsistencias también, como su fase Pop en los 80´s. Aunque en ese sentido, muchas bandas de su generación lo intentaron también pero no tuvieron éxito, otras ya ni seguían juntas, y otras como Crimson seguían tratando de hacer progresivo pero sólo lograron hacer un remix de sus viejos logros con sonidos ahora mas comerciales.

 

  Una de las virtudes de Genesis es la manera en que lograban darle vida a sus canciones, siempre se notaron llenas de intención, de espíritu, de energía implícita, de pasión. Las tonalidades y las texturas de muchas de sus canciones son cautivantes. Además, Genesis a diferencia de una enorme proporción de bandas, se reinventó al menos en 6 ocasiones durante su carrera. Y me refiero a que cambiaron no sólo de estilo, sino de sonido, concepto e incluso en la manera de instrumentalizar también a lo largo de sus diferentes álbumes. Basta escuchar su primer álbum y luego el que escribieron sólo un año después. O el impresionante cambio entre “foxtrot” del ´72 y “Selling England by the pound” del ´73. En contraste y para acentuar este comentario, escuchen el progresivo de Camel, o el de Eloy. Un progresivo plano, mecánico, insípido, y muchas veces ni siquiera técnicamente interesante.

 

    La producción de la primera época de Genesis, del ´70 al ´76 (6 álbumes) incluida la llamada “Gabriel Era” del ´70 al ´74 es considerada como lo mas excelso del progresivo clásico junto con la de otros no abundantes monstruos del Rock. Genesis es una referencia inmediata del género y su álbum “Selling England by the pound” es una verdadera joya. Está considerada en las páginas especializadas de progresivo como el mejor o segundo mejor álbum de progresivo de la historia, junto con “Close to the edge” de Yes.

 

   Si les parece, y después de la introducción mas amplia que se haya hecho sobre Genesis en una página de Internet, vamos a comenzar:

 

   El primer álbum de Genesis se llamó “From Genesis to revelation” y en sí, la banda no tenía aún un nombre y fue hasta el segundo álbum cuando se decidió llamarse Genesis. Este primer álbum es una producción sencilla y de un perfil curioso. Tiene toda la influencia de la música de los 60´s tipo Beatles, Moody blues, Everly brothers, etc. No se si pueda considerársele Rock de hecho, la gran mayoría de las canciones en él son suaves y ligeras. Pero tenían todas una cualidad, tenían la gran mayoría un feeling y melodías muy llamativas y agradables, contagiosas por decirlo así. La música era sencilla y ni el estilo, ni sonido ni concepto presagiaban en lo mas mínimo lo que vendría mas adelante. Lo que si era evidente desde entonces, reitero, era la enorme capacidad de la banda para componer melodías y temas sugestivos y llamativos. Para escribir música, en otras palabras.
7月4日

Genesis (Primera parte)

   No se si debí haber empezado mis críticas con esta banda. Lo voy a decir sin la menor de las reservas; Genesis es mi banda favorita de música. Si tengo que hablar de música y mis antecedentes en este sentido, Genesis siempre será un tema fundamental. Por Genesis me integré al gusto por el Progresivo y no puedo sentirme menos que afortunado.

 

   Sería buen momento para escribir sobre mi pasado y mi adolescencia, que no fue algo excepcional, pero en fin. Cuando era niño, como todos los niños, escuchaba o bien, lo que me impusieran mis papás o lo que oyera a mi alrededor. Mis papás fuera de Cri cri, no me pusieron mucha música mas. Alrededor, entre el 80 y 85 (entre mis 5 y 10 años) no me importaba la música, si acaso el tema de superman. Bueno, tenía mucha conciencia de Michael Jackson desde su disco de Thriller y era la fascinación de muchos chavitos, también me gustaba el tema de los Ghostbusters, del ´85 mas o menos no?. También escuchaba por accidente baladas chatarra de Trigo limpio, Emmanuel, Lara y Monarres, Napoleón,....eehmm, Mocedades, Daniela Romo, Manuela Torres, etc. Pero nunca fueron de mi gracia mas que para cambiarles la letra por otra que fuera chocarrera, obscena, e infantil, claro. ...Jajaja, Ahorita me acordé de Chayanne y su video de “Chayanne es mi nombre”. Lo vi hace poco en “horribles 80´s” de Telehit. Visto en el 2005 a mis cínicos 30 años me pareció algo surrealista y autoflagelador. Pero ah cómo me gustaba la canción ¡. Tengo por ahí varias que me gustaban con cierto sentimiento de culpa. Pero estaba chavito y no conocía nada mas. Pero en una ocasión me llevaron a Nueva York por ahí del ´86, justo cuando “Shout” de Tears for fears estaba en pleno apogeo. La emoción de estar en esa ciudad y el éxito de la canción crearon en mi un interés por la música que espero no perder nunca. Ese álbum de Tears for fears “Song from the big chair” fue el primer disco que haya querido y tenido por gusto. Era uno de vinil y lo escuché hasta el fastidio. Tears for fears fue de esos que llevaron al Pop a estándares mas altos. Al margen de eso, el pop era bueno. El pop de los 80´s ha sido el mejor desde entonces, sin duda.

 

  Un día un tío me grabó un casette con todos los éxitos del momento. En ese tiempo mi papá compraba sistemáticamente en sencillo de vinil todo lo que caía en los primeros 10 lugares de Billboard en inglés. Ese casette cambió toda mi perspectiva sobre la música, de entrada no volví a querer escuchar nada en español sino hasta Caifanes. Canciones como “Don´t dream it´s over”, “Little respect”, “Don´t forget about me”, “With or without you”, “Maria Magdalena”, “Don’t cry”, “Take my breath away”, “That´s what friends are for”..etc. fueron la dirección que tomaría mi afición por la música. Con ese casette y otros que grabaría yo consumí docenas de pilas para mi walkman. En mi aventura hacia el Rock que se grabó hasta 7 años antes de mi nacimiento, me encontré con cosas como Dire straits y Genesis, que si bien tenían un antecedente Rockero, probaron suerte en el mercado comercial, y tuvieron éxito. Money for nothing no sólo es un clásico, también puede opacar la selección de música de los bares de hoy en día. Genesis y sus éxitos como “Throwing it all away”, “Invisible touch” e “In too deep” hicieron a muchos pensar que se trataba de una banda nueva de treintones con reciente suerte comercial. Total que canciones como Invisible touch causaron un interés peculiar en mí. Entonces me hice del álbum completo. Escuché “Tonight Tonight Tonight”, sin etiquetarla, supe que esa canción tenía magia, tenía un fondo al que querría llegar donde encontraría una nota predestinada para mi que decía: “Hay mas, mucho mas como esto”. Se le puede catalogar como Pop, y es fácil hacerlo debido a que es parte de uno de los álbumes mas exitosos de los 80´s. Lo que si sé es que no es una canción simple y tiene una complejidad de consideración en el plano de la composición. He escuchado a Roxy music con canciones verdaderamente simples en estaciones de Progresivo clavado y nadie pone objeción. Pero bueno, qué mas da. Esa canción me enamoró de Genesis y tontamente me molestaba que no estuviera en los primeros lugares de Billboard. También escuché de ahí “The last domino” que dura unos 10 minutos. Bien podría haberse considerado Progresivo contemporáneo, a juzgar por otras muchas que he escuchado desde entonces. “The brazilian” es una pieza fantástica llena de energía implícita, lo que siempre me ha gustado de esta banda.

 

  Hasta ese momento sabía que algo mas había por conocer, y el pop en esos tiempos era tan vasto y atractivo que no me dejaba margen de investigar. Además, seguía yo muy verde. Un día un primo me enseñó de la propia colección de mi papá “In the air tonight” de Phil Collins y quedé impresionado, como cuando alguien te enseñaba la última estampa que necesitabas para llenar tu álbum. “Qué¡?, a ver espérate, de dónde sacaste esa?”. “In the air tonight” era una canción obscura y bizarra aún para su tiempo, 6 años después de su lanzamiento, a mi edad y con la influencia tan fuerte del glorioso pop de ese momento, creanme que fue excepcional que me gustara. Enseguida supe que era especial, que tenía algo detrás que me fascinaría. Si en ese momento sólo escuchaba Genesis del ´87, quise conseguir su álbum anterior, “Genesis” del ´83. Canciones como “Mama” y “Home by the sea” confirmaban que mi percepción no estaba errada. Hoy en día se que su habilidad para hacer incluso buen pop, se debe a su enorme capacidad de componer melodías. Y en ese momento supe que tenía que conocer mas de Genesis, y sepan que no importó nunca qué tan atrás me fuera en el tiempo, nunca sentí que había encontrado el límite de mi tolerancia, bueno, con una excepción relativa. Compré así, “Abacab, Duke, And then there were three, Wind and wuthering y A trick of the tail”. Para entonces tenía unos 16 años. Todos y cada uno me fascinaban, no en su totalidad, para entonces ya no me gustaban sus canciones de Pop y canciones como “Los endos” y “Dance on a volcano” eran lo mejor que me había topado en la vida. También a esa edad U2, Guns, Metallica, REM, Peter Gabriel y Caifanes eran el pan de cada día, y estaban en pleno éxito de sus álbumes de entre el ´87 y ´92.

 

   La verdad no pensaba que quisiera conocer mas de Genesis, de alguna manera sabía que antes del ´76 el vocalista no era Phil Collins y las portadas no me sugerían nada. Pero en una posada un vecino de unos 35 años me dijo que tenía que escuchar a Genesis de Peter Gabriel. No me dijo mas ni con mayor énfasis, pero bastó para que en la siguiente oportunidad consiguiera “Genesis live” del ´73 y “Nursery Crime” del ´71. Cuando los tuve en las manos puse el primero y lo escuché con audífonos de principio a fin con plena y absoluta conciencia y concentración y ninguna interrupción o distracción. Los primeros tonos de “Watcher of the skies”, todo el estilo del disco y el evidente esfuerzo de la banda por crear abundantes y sugestivas imágenes musicales me contagió de inmediato y fue un parteaguas mayúsculo en mi vida. No hay manera de describirles el sonido de estas canciones pero en ese momento fue para mi lo mas extraño, raro y  menos convencional que hubiera escuchado en cualquier lugar. Y mientras, veía la portada como si fuera un lingote de oro. Con mis 60 raquíticos kilos y encorbado con fascinación concentrada en la imagen del álbum, seguro era lo mas parecido al Golum mirando el anillo del Señor de los anillos. De ahí en adelante me subí en un camión al que aún no le encuentro la reversa. Pronto conocería a Pink Floyd y ni siquiera el ultra fumado “Atom Heart Mother” me espantó, estaba dispuesto a conocer todo lo que fuera progresivo, palabra que conocí por ahí de los 17 años. “Meddle”, “Dark side of the moon” de Floyd. “Selling England by the pound”, “Foxtrot”, “Trespass” y “The lamb lies down on Broadway” de Genesis fueron mis adquisiciones inmediatas.

 

   Ya tenía bastante gracia interesarse por cosas así cuando el Pop y ciertas cosas del Heavy aún eran muy buenas. Pero no habría conocido mas de eso sin la guía de un mayor que conociera. Digo, mis amigos igual de escuincles no conocían mas allá de lo que veían en MTV (cuando valía la pena verlo) y sin piratería y las posibilidades de reproducción de hoy en día, las opciones de conocer mas incluso de lo novedoso, eran pocas. Pero en el ´92 trabajé un año en las tiendas de discos de mi papá. Había un señor ahí que tenía un disco duro en la cabeza lleno de información sobre música. No sabía sólo de Rock de los 70´s que él vivió, también sabía a buen detalle sobre música ranchera, tropical, bolero, Rock de los 50´s 60´s Pop de 80´s, hasta música disco. Una vez que le dije de mi interés no tardo en sugerirme escuchar uno y otro disco. Teniéndolos todos a la mano no tardé ni 6 meses en conocer todo el progresivo clásico Inglés y algunos Italianos como Premiatta y Le Orme. Cada descubrimiento era una fiesta privada para mi. Sólo lamento que me hayan caído encima de un jalón. No me dio tiempo de compartirlos ni digerirlos. Pero nunca dejé de apreciar uno sólo. “Tarkus” de Emerson y “World record” de Van Der Graaf en el mismo día?. Era una crueldad pero también un privilegio.

 

  De ahí en adelante he tenido mis rachas. Por años completos me dejó de importar la música, hubo ocasiones en que no sabía si mi colección seguía completa y cuando la revisaba estaba llena de polvo. Hubo tiempos en que me daba por escuchar uno que otro. Ha habido épocas en las que me da por buscar lo nuevo y mas popular posible. Bueno, antes de casarme quería aprender a bailar e hice que “17 años” de los Angeles azules fuera el Hit entre todos mis amigos. Una cumbia descarada. Hoy en día paso por una racha de consumo de progresivo sin precedentes, y ahora que estoy a punto de hacerme de 150 discos de progresivo Europeo del raro de a de veras, no creo que termine pronto. 

 

   Para mayores informes sobre Genesis, lean “Genesis Segunda parte”.

6月29日

Caifanes (Segunda parte)

El segundo álbum, “El Diablito” se editó en 1990 y fue sin duda un salto vertical de buenas proporciones. La música en este álbum se siente mas hecha, con detalles técnicos mas desarrollados y el concepto sin duda tiene mas solidez en este álbum que en el anterior. La producción es mejor en resumidas cuentas. Incluso en varias ocasiones se aventuran a realizar instrumentales y lo logran con mucha solvencia. Todas y cada una de las canciones en este disco son compactas, bien logradas y estructuradas, sólidas. Difícilmente encontraría inconsistencias en este disco. Puede ser escuchado de principio a fin con absoluta sensación de satisfacción. Si te toco cuando tenías entre 14 y 18 años (cuando empiezas a escuchar música como parte de influencia en tu vida) este disco debe ser de tus favoritos, a menos que seas de esos que sistemáticamente despreciaban al Rock mexicano, aunque escucharas en ese tiempo a Vanilla Ice, MC Hammer, Michael Bolton, Gerardo y al General....no olvidemos esa joya de “Un kilo de cadera no es cadera”. O ya mas fino, si no bajabas del nivel de U2, Metallica, Nirvana, Quinsryche, Motley y Guns.

 

  Si había dudas de que Caifanes podía ser la mejor banda de Rock Mexicana con este álbum se terminaban. Los recursos expuestos en estas 11 canciones exhiben las ya evidentes limitaciones de las bandas de barriada como “la cuca”, “maldita vecindad” y el mismo Tri. En el caso de los afeminados de Fobia y otros igualmente comerciales, las diferencias con Caifanes, son abrumadoras.

   “Amárrate a una escoba y vuela” tiene unos tonos de la maquina de ritmos y del teclado de una sutileza sumamente envolvente. Saúl hace un espléndido trabajo con las vocales y la parte intermedia de guitarra afianza las moléculas para crear una pieza muy inspirada.

 

   “Antes de que nos olviden”. Esta es pasión y no pedazos ¡¡¡. Quién no la conoce y la aprecia?. Es un absoluto eclipse de emociones y nostalgia. Un himno del Rock en español. El inicio y la textura con la que entran al tema principal son contagiosos y emotivos. La parte que inicia en el minuto 2:56 está llena de energía implícita (leer sobre energía implícita en Yes parte uno).

 

“Aquí no pasa nada”, “De noche todos los gatos son pardos”, “detrás de ti”, “El elefante” y “El negro cósmico” tienen todas un ritmo fresco con atractivas melodías vocales y musicales que invitan a cantar o al menos a escuchar con buen ánimo. “Detrás de ti” es esa canción con la que jugábamos Mario Kart (El juego de video mas divertido de toda la historia) por horas completas hace unos 12 años, mi hermano, mi compadre Arturo y nuestro chamaquillo de indias, Karl.

 

“Los dioses ocultos” y “La célula que explota” no necesitan definición. Su tradición y pasión hablan por si mismas. Son dos clásicos del Rock Mexicano y no le piden nada al Argentino o Español.

 

“La vida no es eterna” tal vez sea la canción débil del álbum. Para mi gusto es un tanto monótona y el sentimiento está un poquito recargado.  Por su parte, “Sombras en tiempos perdidos” tiene un feeling muy particular y la batería en este caso y la guitarra durante toda la canción son espléndidos.

6月28日

Yes (Parte I)

   Desprecié a esta banda por al menos 10 años desde que comencé a escuchar progresivo. El día que escuché Heart of the sunrise quedé impresionado por la maestría técnica de esta banda y me sentí un cretino, me sucedió lo mismo con Emerson Lake & Palmer. No tardé entonces en consumir sus primeros 8 álbumes como si fuera una necesidad fisiológica apremiante.

 

   Siempre había pensado que Yes era monótono y falto de emoción. Además sentía que los tonos del teclado eran excesivos y poco digeribles. No sé hasta qué grado me gusta Yes por el hecho de haber crecido o por el hecho de haber querido conocerlos. Hoy en día no creo que sean del todo monótonos, aunque algo hay de eso. Pero no puedo ignorar el hecho de que Yes sea tal vez la banda mas virtuosa técnicamente de entre todos los progresivos netos clásicos. Además, tiene canciones y melodías que adoro y me apasionan.

 

   Yes no tuvo siempre la mejor de las habilidades para hacer composiciones. Después de su tercer disco en adelante, el estilo, sonido y personalidad, no parece haber cambiado sustancialmente. Se caracterizaron por sus composiciones de enorme extensión, tienen al menos unas 7 canciones de mas de 17 minutos y varias mas de al menos 10. Todas tienen una gran inconsistencia. O quizá deba decir que todas son consistentes ya que no tienen una diversidad temática importante. Es decir, aunque eran canciones de 18 minutos todas consistían de si acaso unos 3 o 4 temas, como una canción pop; Desarrollo, coro o tema principal, algún intermedio, tema principal y conclusión. Obviamente no se le podría considerar pop, la instrumentación que Yes llegó a desplegar era de una complejidad impresionante, tanto individual como colectivamente. Howe, Squire, Wakeman y Bruford eran un guitarrista, bajista, tecladista y baterísta respectivamente que bien podrían considerarse entre los tres mejores de su instrumento en la escena del progresivo. Cada uno tenía un dominio absoluto y maduro desde sus primeros álbumes.  Sin embargo y a pesar de su capacidad técnica, nunca, salvo en sus inicios lograron crear una diversidad de estilos, temas y melodías vasta. No obstante lo anterior, las pocas ideas que formaban cada álbum hacían de estos, buenos y entretenidos discos. Inclusive “Close to the edge” es considerado en varios foros “el mejor álbum de progresivo”. Si Yes no lograba convencerte o entretenerte por una variada presentación de melodías, si lo lograba con la radiante y hambrienta instrumentación de muchas de sus composiciones. También llegan a ser frecuentes las fascinantes melodías baladas llenas de emotividad y pasión como la parte final de “Gates of delirium” o toda “Sweetness”. Como resumen de esta introducción, Yes fue una banda con buenas y atractivas, aunque no abundantes melodías, con un despliegue de calidad en arreglo y técnica individual superlativa.

 

   Para los que “Yes” no significa nada, acuérdense de su intento de pop comercialmente mas exitoso; “Owner of the lonely Heart”. Esos son. También son la banda mas subvaluada en México, pueden comprar prácticamente todos sus discos por 100 pesos cada uno en Mixup. Es una escena impactante, triste y surrealista la presentación en el mismo apartado los discos de Yes y los de Ramones.

 

   Yes lanzó su primer álbum en 1969, se llamó “YES”. Es un álbum de personalidad fresca y libre. Su sonido es grato de principio a fin y junto con los siguientes 3 álbumes hacen gala de la mayor capacidad de la banda por componer melodías. No porque fueran mejores que las escritas después, sino porque tenían mas. Tal vez la esencia del progresivo neto aún no estaba aquí, pero si se distinguen frecuentes momentos de alta calidad de ejecución y arreglo, y saben que es lo mejor?, que es entretenido de principio a fin. “Beyond and before” está repleta de melodías vocales ricas en melosidad y son pegajosas para cualquier gusto.

 

Ahora, “I see you” es un cover de los Byrds creo. Es irrelevante porque la única similitud es el coro. Esta versión me fascina. Entiéndase una cosa; No hay nada mejor en la música que lo que se hace con pasión, entrega y energía implícita. Puede ser en cualquier tono o ritmo, pero esos tres elementos deben estar presenten en una buena canción. Por decir algo, apenas escuché todo el álbum de Skid Row de “Slave to the Grind”. Se supone que es un ícono del Heavy Metal y no encontré una sola nota de pasión y energía auténtica en todo el disco. Es decir, esa energía fiel, sentida, original y natural ¡¡¡. Y ese disco de Skid Row es puro rock supuestamente enérgico, intenso y agresivo, pero en ningún instante logra palidecer los sentidos del cuerpo con alguna especie de pasión. Al final parece que escuché la misma canción 11 veces. El resultado es plano y monótono. La gracia de una guitarra o la batería no es que la hagan tronar insaciablemente como en el Heavy, o como en la basura del Trash o el speed metal, donde la agresividad se convierte en monotonía interminable y aburrida. La gracia de una guitarra que suene con vigor o la batería es que te arrebate la atención no por ser intensa, sino por la energía implícita, por la pasión, por el timing, por la rabia fiel desde la misma alma, que logre exponer e interpretar. Cualquiera puede tocar los instrumentos con fuerza, y para ejemplo párense en la sección de Heavy metal, todos tocan de principio a fin con un ímpetu y fiereza incansable. Pero tocarlos con energía convincente (energía implícita) no es para cualquiera. Alguien puede distinguir un solo sonido de Pantera o Sepultura que destaque por su energía implícita?, no es toda su discografía un derivado de una misma idea sorda, cuadrada y convencional dentro de su género?

 

   Regresando a “I see you”.  Esta canción tiene precisamente una energía implícita y una pasión en cada detalle como el que debía tener toda la música. No es el hecho de que tenga sus momentos vigorosos. Podría también ser una balada pero con energía implícita de balada. Los tonos y cada nota en esta canción tiene una intención que cumple con su propósito. No es una canción concreta y tiene incluso varias inconsistencias como el intermedio de jazz que resulta excesivamente largo debido a su nivel minimalista. Ahora, puede ser que inclusive a muchos no les guste por el tono infantiloide del coro de “I see yooouuuu, lara laaa lara laaa”. ...Pero algo si es cierto, esta canción mientras se lo propone tiene una energía muy especial. Tiene eventuales explosiones instrumentales que le dan una vida y provocan en el escucha una sensación de expectativa. Me refiero a esos quiebres, casi sutiles pero llenos de vida y convicción como el del minuto 1:10, 1:44 y 2:10 cuando cantan la frase “I love you.....”. Mientras, el trabajo de la batería, el bajo y el órgano es espléndido, llenos de vitalidad todos, y mas importante, de energía implícita. Al minuto tres empieza su única inconsistencia, el instrumental Jazz de poca hechura que dura 2 minutos. Corta la canción innecesariamente para mi gusto, sin embargo es la clave para acentuar aún más el increíble minuto de pasión, energía implícita, vitalidad, convicción y vigor que le sigue. Se trata de una serie de sonidos e intenciones concentrados en un minuto que hacen ver a los Metaleros de 3 pesos y toda su fiereza como si fueran unos instrumentalistas virtuosos pero tullidos de la pasión y amputados de convicción. Este despliegue de energía de Yes ...............Un segundo. Siento que estoy dedicando tanta descripción a una sola canción y a un pequeño espacio de música que cuando lo lescuchen van a pensar que estoy exagerando e incluso buscarán la manera de en su mente desprestigiar y menospreciar mi percepción. De una vez te digo que si eres del tipo de gente que entiende como pasión momentos como Kiss en “I wanna rock and roll all night, and party everyday” o Queen en “We will rock you” o que cosas como “YMCA” parecen para ti el mayor despliegue de energía posible, por favor cierra mi espacio. Aunque si brincas en el antro con los refritos de “Vaselina” y te pones a hacer la coreografía completita de Travolta lo mas probable es que no hayas leído ni el título de mi espacio.

 

  Lo que quiero decir y resaltar con esta última idea llena de sarcasmo, es que Yes en esta canción y en ese impresionante minuto de música realmente logró convencerme de una pasión profunda, fiel y llena de convicción, llámese energía implícita. No de esa pasión que involuntariamente nos hace brincar en el momento por nostalgia o por emoción comunal.

 

   Bueno, qué es?. Se presenta exactamente en el minuto 4:50 tras el intermedio de Jazz. No es precisamente un momento particularmente lleno de virtuosismo o de un arreglo de hechura impresionante. Lo que es impresionante es el alma que se nota pusieron en cada nota, sonido y tono. Comienza con una serie de violentos y bien definidos, limpios impactos de batería, órgano y guitarra al unísono. Son interrumpidos por la guitarra de Howe con notas descompuestas pero que logran su propósito de crear mas y mas tensión y expectativa en cada oportunidad. Entonces evolucionan en un desparrame de vísceras e instrumentación llena de rabia alegre, con toda la maestría de un entonces joven pero no menos virtuoso Yes. Hay incluso un quiebre de todavía mas vigor cuando parece que va a concluir donde la guitarra saca un tono que junto con la impecable manifestación de talento del fondo me saca lágrimas  de emoción, justo en el minuto 5:30. El cierre de la canción es el ya mencionado coro base de la canción.

 

   No los culparía si no se dan cuenta de ese detalle. No puedo asegurar que no sea sólo mi percepción, y cuando a un primo le expliqué a detalle lo que quería que oyera no puso siquiera atención. Luego me dijo que oyéramos la de Black dog de Zepellin, un Rock plano de corte clásico sin mayor pretención.
6月27日

Caifanes parte UNO

  

  Si, Caifanes ¡¡. Nadie se va a sentir si cierran mi página. Hace falta un poco de diversidad. No les sorprenda que después haga críticas sobre bandas simplonas, sólo para divertirme. Este no es el caso, aún.

 

   Si hubieran 5 bandas Mexicanas tan buenas como Caifanes y cada una hubiese sacado 4 álbumes de este nivel no podría no esforzarme por tener los 20 discos. Caifanes es en definitiva la mejor banda Mexicana de Rock que he conocido hasta ahora. Incluso cuando se dice que llegaron a haber bandas de progresivo Mexicanas, no creo que alcancen la calidad de Caifanes. Lo que he escuchado de progresivo Mexicano es patético, si acaso son un arremedo de Camel, cuyas críticas no encontrarán aquí.

 

   Se del inmortal Rey del Rock Mexicano llamado El Tri, y me encantan muchas de sus rolas, sobre todo las muy clásicas como la versión en vivo de “Triste canción de amor”, donde incluso hacen gala de una respetable capacidad de ejecución. U otras mas viejas de las que no se el nombre pero que tienen una letra contagiosa y simpática, con marcadas tendencias e influencia de barriada de alta inseguridad. Del estilo de “Haragán” y otras bandas que la verdad no considero necesario investigar su nombre, pero que me han divertido horrores con sus mensajes chapuceros y grotescos del submundo de la lagunilla (perdón por esta última redundancia), mismos que odia mi esposa y que me he empeñado en aprender para hacerla renegar.

 

   Pero Caifanes se cuece aparte. A pesar de la tradición del Tri y su extensa historia, y de lo que quieran creer sus fans, Caifanes fue una banda con mas argumentos. Sin dudarlo afirmo que tienen, o tuvieron mas habilidad para componer y lo demostraron. El Rock de Caifanes no es un Rock directo y llano al estilo “Ramones” que parece ser la base de creatividad de todos los Rockeros Mexicanos de barrio. Caifanes desde su primer disco se esforzó por plantear diferentes conceptos entre cada canción, de presentar diversos sonidos y emociones.

 

   Es cruel hacer comparaciones, pero muchas veces es necesario para poner en perspectiva las diferencias entre una banda y otra. Ahí donde Caifanes era fino, sus colegas tenían serias carencias. La falta de personalidad y estilos identificables era tal vez lo mas grave. Caifanes, si bien no se reinventó muchas veces, sin duda logró un estilo muy identificable.

 

   El primer disco de Caifanes salió en el ´88. Creo que yo empecé a oirlos con interés en el ´92. Nunca fui un greñudo con uñas largas y negras, ni fumaba mota o iba a toquines. Tampoco nunca he parecido prototipo de fan de progresivo. Tengo mas finta de escuchar lo moderno y convencional. Es decir, nunca he vivido la música que escucho, mas bien la pienso. Con Caifanes parte de la gracia era vivir su experiencia, hacer uso de sus mensajes líricos, de su filosofía. Por mi parte, siempre me ha valido gorro la letra de las canciones. En primer lugar porque se les puede dar tantas interpretaciones como escuchas hay. Y dos, porque considero mediocre casarse con filosofías ajenas. Tal vez por esto estoy convencido de que su música es buena, porque no lo digo por mera emotividad o nostalgia.

 

   Su primer disco; “Caifanes” del ´88 es el mas convencional de los 4, sin embargo no es en lo absoluto un álbum de Rock plano. Ya desde este disco estaba presente su estilo de tendencia nostálgica, obscura y misteriosa, casi depresiva.  La letra desde entonces se basaba descaradamente en el recurso de la metáfora. Resulta siempre chistoso tratar de buscarles significados en la madrugada con varias copas encima.

 

   Una de las importantes diferencias entre Caifanes y los rockeros de barriada es el uso de teclados. En este sentido tal vez sea, por lo tanto, injusto compararlos. Ahora, al lado de otros rockeros que si usaban teclados como Los amantes de Lola o Fobia, Caifanes era el patrón. Ahí ni la pena vale hacer ponderaciones. El hecho de que usaran teclados no los hacía mejores por ese simple hecho, pero si lograban que su música tuviera mas diversidad y lograban texturas mas ricas y sugestivas.

 

   Por ejemplo, el teclado en “Cuéntame tu vida” le da una sensación a la canción muy acertada. En “nada”, los teclados y los “recursos electrónicos” no podían tener un mejor uso. Por canciones de este tipo Caifanes no era uno del montón. La intención emotiva de esta canción es expresada en plenitud, para mi gusto.

 

   En este disco encuentro 10 canciones de 11 que son, bastante entretenidas. Cada una tiene su gracia. Mas de alguna suena a fusión de algo parecido a música folklorica con Rock, algunas tienen incluso influencia de sonidos tropicales. La que no entiendo es “la negra tomasa”. No se para qué meter un cover, sin embargo hacen de ella una buena versión, y se puede bailar.

 

  “Viento” fue la mas exitosa y es de una manufactura perfecta para su estilo e intención. También es de las mas convencionales del disco, pero bueno, este Rock nunca pretendió ser clasista. Para aquellos que escuchábamos a Caifanes por ahí de los 15 o 16 años y empezábamos a manejar, esta canción es un himno absoluto.

 

 

 

 

6月20日

Metamorfosi: Progresivo Italiano ´72 -´73

Quien?¡....

 

Si señores y señoritas. Metamorfosi; Una banda italiana como varias y al mismo tiempo escasas de las que apenas un pequeño número de bienaventurados escuchas han conocido. Metamorfosi es una banda de apenas 3 álbumes en su haber. Dos de ellos entre el ’72 y ’73. Otro en el 2004 que no pretendo escuchar. Estos dos primeros álbumes son magia pura. Tenerlos en la cabeza es una fortuna.

 

El primer álbum de nombre “E Fu IL Sesto Giorno” está plagado de melodías contagiosas al mismo tiempo de ser de una peculiaridad casi bizarra. Los tonos de los instrumentos son curiosos e interesantes al mas puro estilo Italiano tipo Museo Rosenbach o al Inglés tipo Genesis en Nursery crime. La música y el despliegue de las notas suena libre y fresco. Natural por decirlo así. “IL Sesto Giorno”, una breve canción pero rica en imaginación y melodías abre el álbum. Seguida de “...E Lui Amava I Fiori”, que goza de melodías vocales para mi gusto llenas de energía y convicción. Los coros detrás en algunas secciones son llamativas también . En esta canción, la batería hace un trabajo espléndido y en general el arreglo no desentona nada. Pienso que esta canción podría atraer el gusto de aquellos que escuchan algo de rock clásico, incluso del corte del Tri, pensando en México. No para que aumenten su colección, sino para que la mejoren.

 

En sí, la instrumentación del álbum no es de lo mas compleja pero en el campo de la composición destaca como pocos, esto en parte por esa naturalidad y sensibilidad implícita del sonido logrado aquí. Debe ser de destacar si llama mi atención con un solo audífono.

 

Me hice de estos discos de rebote. De hecho estas copias me costaron 5 pesos cada una. Ja¡, y los que compran el último de Moderato por 15 pesos creen que compraron una ganga?.

 

“Crepuscolo” no es tan buena en materia de composición, incluso es mas larga, en exceso para la cantidad de ideas presentadas. No desmerece en lo absoluto tampoco.

 

“Hiroshima” muestra de nuevo la evidente calidad de la banda para componer melodías atractivas enriquecidas con instrumentaciones vivas y sugestivas. Si acaso la parte donde repiten “hiroshima” descuadra la imagen un poco pero me imagino que no deja de ser el pretexto de la canción.

 

“Nuova luce” bien podría ser parte de un disco de rock cristiano (sin la menor intención de desprestigiarlo). Simplemente no ofrece nada nuevo mas allá de una tonada dulzona y eclesiástica. La siguiente canción, “Sogno E Realta” creo que también habla de cristo, o esa impresión me da con mi raquítico y azaroso Italiano. Sin embargo, y a pesar de que el la instrumentación no es particularmente muy compleja, la canción logra ser entretenida y rica en imágenes y emociones. Lo que, a final de cuentas no deja de ser lo mas importante en la música.

 

El cierre con “Inno di Gloria” no deja de representar la esencia de esta banda. Es una canción breve, llena de notas y vocales comprometidas y entusiastas, con vivas emociones y entretenida de principio a fin.

 

Inferno (1973): Entretenimiento al 100%

 

El segundo álbum de la banda, “Inferno” es un pequeño gran salto desde el anterior. El aumento en la instrumentación, la complejidad de las composiciones y la diversidad de sonidos es evidente. Si bien el primero es un álbum entretenido y agradable por sus notas y sonidos curiosos, así como por sus vocales, éste segundo álbum es entretenido e interesante por las mismas razones con la adición de arreglos y composiciones de una riqueza digna del mejor progresivo.

 

“Senza oscura” es la introducción del disco, es de un despliegue de talento para la composición impecable, a la altura de Premiatta, Banco del mutuo socorso o Museo Rosenbach, hablando de Italianos. O a la altura del mismísimo Genesis. La música tiene vida auténtica, no hay una sola nota falta de emotividad, justificación o cuerpo. La instrumentación, si bien merece todo el prestigio del Progresivo, no logra ser desafiante para el cerebro como lo sería un Crimson o Yes, pero la composición, reitero, es sublime. Dura 7:50 y no hay un solo segundo con tintes de relleno o con influencia del capricho. La pasión en esta canción es fiel y pura, como en todo lo que hace Metamorfosi, empiezo a pensar.

 

“Porta dell´inferno” y “Caronte” son la segunda y tercera canción del disco. No entiendo por qué las separaron si son el complemento de la primera y le dan una continuidad y una diversidad excelente y bien cuajada a las de por si nutritivas melodías,. Son cortas, 3:00 entre las dos. Me imagino que fue un chispazo de egocentrismo. En fin, si no ves el orden de las canciones no notarías que ha terminado la primera canción sino hasta que termina la cuarta que se llama “Spacciatore di droga-Terremoto-Limbo”. Esta canción no deja de ser fantástica como todas las anteriores del álbum. La parte vocal como siempre, llena de armonía y sentimiento. A partir del mínuto 2:00 esta canción presenta uno de los momentos cumbre del álbum, ese bajo y el juego con el piano son por demás plenos. Tras una ligera pausa, aparece una flauta y un órgano con toda la autenticidad de emociones que puede lograr la banda. Hay también por ahí un juego con, no se, timbales o algo así que complementan el momento a un grado preciso. La canción cierra con unos sonidos espaciales o algo así que desentonan por primera vez en todo lo que he escuchado de la banda. Pero es un minuto de música inofensivo.

 

“Lussuriosi” comienza con un órgano de tonos muy finos, fascinante y unas vocales al mejor de los estilos de la banda, llenos de pasión y compromiso. Bueno, así comienza y así termina y de principio a fin son entretenidos como cualquier último minuto de séptimo juego de final de la NBA. (Perdonen el ordinario y popular paralelismo)

 

Leyeron mis opiniones de “The wall”?....Pink Floyd: Escuchen “Lussuriosi”, “Avari” y “Violenti” la próxima vez que quieran hacer medio álbum doble lleno de canciones de 3 minutos o menos sin música.  “Violenti” está llena de ideas musicales. Y no puedo dejar de mencionarlo, y en esta ocasión las vocales son contagiosas como nada. El juego del bajo, batería y órgano gozan de una peculiaridad extrema. Por sus tonos, su frescura y autenticidad de interpretación emotiva.

 

“Malebolge” tiene una cadencia y una frescura pegajosa llena de ideas e imágenes musicales magnifica. Su minuto y 30 son inspiración en bruto. “Sfruttatori” podría ser la continuación ya que la división es imperceptible. Y caray¡¡. No se cansan estos señores de componer melodías e ingeniar sonidos tan frescos llenos de naturalidad?. Si acaso sólo ese sonido del sintetizador (aunque permitido) desentona un poco. Pero cómo ayuda para realzar el resto de los sonidos y el estilo rústico de la banda. Y las vocales ¡¡¡. Qué manera de crear armonías vocales de los italianos. Escuchen con atención a partir del minuto 3. A eso le llamo talento para escribir música. Qué ironía, para mi era un disco de 5 pesos.

 

“Razzisti-fossa del giganti” en sus primeros ds minutos goza de toda la magia de la banda, el ultimo minuto con 25 es una especie de Emerson Lake & Palmer en casi todo “Brain salad surgery”, pero inofensivo, sirve para la anécdota.

 

“Lucífero” es una breve canción que recuerda a algunas de las tonadas anteriores en el álbum pero contiene una sección instrumental muy interesante con acordes muy curiosos y con lo que creo se llaman disonancias, pero entretenidas como pocas cosas. Es muy breve sin embargo.

 

La conclusión que titularon precisamente “Conclusione” no es mas que eso, una breve melodía conservando el estilo. ....Ahora, mi conclusión?. Este disco es entretenido como pocos y goza de la exposición de todos los aspectos mas puros del progresivo. Su calidad en la composición es superlativa.

6月10日

Pink Floyd (Septima y última parte)

 

“The final cut” de 1982 es un álbum conceptual sobre qué creen?. Si ¡¡, sobre la segunda guerra mundial. En este caso, sobre la visión de alguien que perdió a su papá en ella. Roger Waters. Este es prácticamente un disco solista de Waters. Inclusive Wright no participó en él, Mason es lo mas Ringo que haya podido ser y Gilmour toca una que otra nota aquí.

 

Algunos opinan que tiene un gran valor por la letra de las canciones, inclusive he leido opiniones donde destacan frases específicas. En mi opinión, son frases que apantallan sólo a aquellos que no han escrito mas de una cuartilla de pensamientos bien sentidos. A mi sinceramente me tienen sin cuidado las reiteradas y tendenciosas ideas de Waters. Insisto en que si me quiero enterar de la segunda guerra mundial mejor leo un libro de historia, algunos ensayos o algunas novelas que deben existir por docenas, mas densas mejor escritas y descritas,  y con mas gracia que el pretencionísmo en palabras, de Waters.

 

De la música?, Primero, cuál música?. La poca que hay no es mas que un refrito de The wall. Lo único ligeramente diferenciable y que denota algún esfuerzo de renovación en este disco está en la canción de “The hero´s return” y eso por el detalle del tono de la guitarra que es algo particular. En si la cadencia de la canción y el sonido en general del tema es diferente a casi cualquier cosa que hayan hecho antes. Es “lo que podría haber sido”.  Y de verdad que habría sido atractivo

 

El tema de “The final cut” también es destacable. Mas que nada por ser una de las pocas canciones del álbum con una melodía y música. Sin embargo, la mpusica es un refrito descarado de “Comfortably numb” pero menos revolucionado. Y saben qué?, la canción está bastante floja, no sé por qué pensé que tenía alguna melodía. Es lo que suele suceder con Pink Floyd en varios de sus álbums. Tienen en general tan pocas variantes en sus ideas que las pocas que tienen uno tiende a magnificarlas para hablar algo de ellas.

 

“Not now John” es la canción mas intensa del álbum. Tiene algunos detalles que pueden llegar a alcanzar el interés del escucha, como cuando bajan el tono y Gilmour canta igualmente en un tono discreto. El instrumental no es malo pero es la misma formulita de todos sus temas Rock. Ya saben, la batería ringostarquesca de Mason pausada y monótona siempre bien acompañada del bajo y por delante la guitarra salvadora de Gilmour mas los coros femeninos. Nada nuevo pero destaca por ser la única canción de Rock del álbum. Bueno una de dos con “The hero´s return”.

 

“Two suns in the sunset” se supone que es un clásico. Tiene un corito vocal por ahí muy forzado que no termina de convencerme. La música es irrelevante.

 

Las demás no tiene ni caso mencionarlas, si acaso destacar que en “Your posible past” descubrieron el estilo musical que los marcaría en sus próximas y últimas dos grabaciones LP. Es una canción con un instrumental después del minuto 3:00, de 4:22. El problema mayúsculo es que el desarrollo no tiene el mínimo de gracia, como casi todas las canciones del álbum.

 

 

“A momentary lapse of reason” de 1987 fue el primer álbum de PF tras la partida de Waters. Luego de fuertes enfrentamientos entre Gilmour y éste decidieron separarse. Sin embargo Gilmour conservó el nombre de la banda. En este álbum Wright no es mas que un músico de apoyo siendo Mason y Gilmour los únicos integrantes oficiales de la banda. Viendo los créditos del álbum, notarán la gran cantidad de músicos invitados. Lo que hace pensar entonces, de quién es la música?. De las 10 canciones del álbum, al menos 6 están acreditadas exclusivamente a Gilmour, ninguna a Mason, ni siquiera como apoyo.

 

He escuchado muchas opiniones negativas sobre este álbum, sobre todo de aquellos que están casados con el antiguo Floyd. Muchos otros lo tienen en un pedestal. Yo lo aprecio bastante porque en primer lugar y en contrapartida con sus últimos álbumes, en este las canciones están todas terminadas. No dan la impresión de estar inconclusas o hechas por mero egocentrismo. Y, todas tienen música. Incluso aquella de “Signs of life” que en otra ocasión habría sido una serie de murmuros de 5 minutos de Waters en su delirio de genio.

 

“One slip” tiene una mística especial, tiene además una energía implícita que no se le había escuchado a la banda desde y por primera vez en “One of these days”. Incluso hacen uso de los sintetizadores para otra cosa que no sea sólo darle cuerpo y fondo a la canción. Aquí tienen una participación fundamental con ese sonido tan particular similar a una serie de campanas digitales, no se. Ese sonido hace que la canción se diferencie. La pregunta es si Wright lo hizo. De acuerdo a la lista de créditos, hay al menos 2 personas mas que tocaron teclados en el álbum. Y el bajo en las partes instrumentales, no es una maravilla pero se hace presente. Ese definitivamente no fue Waters. Este Pink Floyd de “One slip” no tiene mucho que ver con aquel dinosaurio de The wall, y pienso que fue para mejor. De haberse quedado Waters, con el ritmo que llevaban, este habría sido un libro-casette de un ensayo de Waters sobre la post guerra, sin música en lo absoluto.

 

Hay un detalle en este álbum. A pesar de que las canciones se sienten mas trabajadas que en varios discos en el pasado, me da la impresión de que les falta cierto toque de autenticidad emocional. Feeling por así decirlo. “On the turning away” se presenta como una canción de alto contenido emocional y los instrumentales y la voz de Gilmour no desmerecen en su intención. Incluso los instrumentales están tan bien logrados o mejor que en años anteriores, incluyendo DSOTM, aunque todos hagan gala de su debido recurso de complejidad “multicapas”, ahora en pleno desempeño. Pero es eso, que parece que fueron intencionalmente escritas para tener feeling y en el fondo parece que lo forzaron. También parece que les faltara frescura. No me refiero a que suenen menos obscuras, sino que tengan esa frescura intrínseca que logra arrebatar pasiones incondicionales por una melodía. Por ejemplo, las introducción de “Shine on you crazy Diamond” tiene 40 veces menos intensidad y notas que “Sorrow”, pero esas notas minimalistas y esa “frescura” es bastante mas cautivadora que el instrumental de esta última.

 

“On the turning away”, “Sorrow”, “Terminal frost” y “Yet another movie” son 4 canciones que hacen de este disco, uno sólido y bien trabajado. Cada una tiene instrumentales bien desarrollados, que aunque todas se basan en la misma tendencia y con la complejidad clásica de Floyd multi instrumental, todos son bien recibidos y de agradable escuchar. Que les falta feeling?. Bueno, no se puede pedir tanto a un par de músicos después de 20 años desde su integración.

 

“Learning to fly” ha sido el intento mas claro de PF por lograr un sencillo en los primeros lugares de popularidad. No es que sea pop, mas bien tiene todos los elementos para considerársele como tal. Definitivamente no es Progresivo, y no esperaría que lo intentaran después de 20 años de no terminar de lograrlo. La canción es agradable, musicalmente no me dice mucho. Es ampliamente bien recibida cuando la llegan a poner en un bar donde sabes que mas tarde no pondrán otra cosa que no se toque en EXA FM.

 

“Dogs of war” sinceramente y a pesar de que el instrumental es tan bueno como el de las cuatro mencionas arriba, la siento muy forzada.

 

“Signs of life” es un pasaje minimalista pero esta si para que vean, logra transmitir sensaciones mas fieles y auténticas.

 

En conjunto es un muy buen álbum, placentero casi de principio a fin. Ya no tiene la audacia o la espontaneidad del Pink Floyd de los 70´s pero logra varios momentos muy llamativos también.

 

The division Bell 

 

“The división bell” de 199....2?. o ´91 qué mas da?, es el último de Pink Floyd, presumiblemente el último de su carrera también. No se si hubiera sido mas decoroso retirarse en el ´81 con The wall. En mi opinión mientras haya algo que reviva la nostalgia por viejas glorias, vale la pena. Este álbum fue el pretexto para una gira mundial que incluyó a México. Los que los vimos en vivo, fuimos algunas escasas decenas de miles (si acaso) de personas extraordinariamente afortunadas. Los conciertos de Pink Floyd deben ser considerados como unos de los mejores espectáculos del mundo. Las luces, las imágenes, los trucos, etc. Si no te emocionabas por la música lo hacías por el juego de  colores y formas. En la gran parte del tiempo, por todo en conjunto. Aún así, hubo cretinos como yo que sólo fuimos a uno de los dos conciertos por falta de voluntad.

 

Del álbum en sí?. Creo que sus publicistas y ahora sus diseñadores de imagen también, hicieron un trabajo espléndido de nuevo. No es que sea malo, pero una vez escuchándolo a conciencia, resulta pararse casi al borde del aburrimiento. Lo que es “A great day for freedom”, “Cluster one”,  “coming back to life”, “Lost for words”, “Marooned”, “Poles apart” y  “Wearing the inside out”, 7 en total, son canciones que uno al poner el disco por primera vez está esperando que brinquen sobre tu cabeza y te sorprendan con energía y vigor. Que te den ganas de mostrarlas en cada oportunidad y puedas decir: “Este fue el último de Floyd pero qué manera de despedirse¡¡” . Pero no, estas 7 canciones son entre baladas y canciones semi lentas. Ni siquiera todas tienen un coro efectivo en el propósito pegajoso. Algunos coros están un tanto forzados como los de “Coming back to life” y “Lost words”. Si es que se pueden definir como coros. Ahora, no son aburridas al estilo “The final cut (álbum)”, donde no hay música siquiera. Estas son aburridas al estilo “Qué hacemos que parezca Pink Floyd y suene a grandes glorias y clásicos?”. La música es un licuado de DSOTM, Wish, The Wall y A momentary lapse. Nuevo, no hay nada, mas que el resurgimiento de las intenciones de magnificar conceptos y el pretencionismo.

 

Aún así, hay detalles perfectamente bien logrados como “Marooned” que no deja de conmoverme por sus suaves y sentidas líneas. Lo mismo“Cluster one”.

 

En resumen da la impresión como de que no terminaron de entender lo que querían para este disco. Al final y con la cabeza mas fría, da la impresión de ser un álbum flojo y de músicos cansados.

 

Ahora, “Take it back” no está en la lista pero por el sólo hecho de no ser balada o de ritmo lento. Tiene la intención de ser, no se, una canción muy emotiva y viva. Como alegre tal vez. En este sentido creo que la banda falló miserablemente. Lo que terminaron haciendo es una canción que se quedó a la mitad de todo. A la mitad de rugir con fiereza a la hora del Rock, a la mitad de cautivar hasta el fondo de los sentidos a la hora de las partes emotivas y a la mitad de la energía para lograr el cuajado de cualquier sentimiento.

 

“What do you want from me” es un copy paste de “Time”, “Money” y “Comfortably numb”. No tiene identidad propia. Y no es que sea mala, pero si me permiten decirlo así: “ya chole¡”.

 

Reservé “High hopes” y “Keep talking” para el final. La primera es una canción escrita con evidentes intenciones de hacer un nuevo clásico. Con esos coros bien armaditos, el fondo soberbio y notas pausadas y minuciosamente cuidadas para crear ambientes de grandeza y eternidad, o algo así. Y lo logran, la canción tiene de principio a fin un tono envolvente. El sonido del piano de Wright al paso de Mason le da una solidez al sonido que sirve de cuerpo al solo de Gilmour. Todos con significativa sensibilidad.

 

“Keep talking” no es particularmente una canción fresca dentro del repertorio de la banda, pero tiene una energía implícita poco común en Pink Floyd. Incluso el uso del sintetizador sobre toda la mezcla en partes del instrumental suena bien. La canción suena vigorosa, realmente logra “Rockear”.

 

Con esto termino con Pink Floyd. Fuera de esto no hay muchas cosas diferentes que pueda decir sobre su música, salvo por uno que otro detalle en el plano emocional.

6月9日

Pink Floyd (Sexta parte)

The Wall. .....Lo único bueno de hacer una crítica de The wall es que me voy a obligar a escuchar con atención como 10 canciones del doble en cuestión por primera vez. Es un disco tan aburrido que hasta se me quitaron las ganas de escribir. Sin embargo, tiene sus curiosidades.

 

No quiero hablar del concepto del álbum e importancia que llegó a adquirir en el escenario del Rock desde su lanzamiento. Si no lo saben ya, resulta irrelevante de todos modos. Además, me resulta exagerado el aprecio que tiene por parte de la crítica. Este es uno de los álbumes mas sobrevaluados de la historia de toda la música.

 

Y quién lo diría, de este álbum salió la canción que me llenaría los oídos por años sin interrupción. Fue por mucho tiempo una canción que tuve en la cima de toda la música grabada. No en la versión original, sino en vivo y específicamente la de Knebworth. En ella Pink Floyd aplica toda su pasión y no permite una sola nota fuera de la textura exacta. Hoy en día sigue siendo una canción que aprecio en gran medida. La versión del álbum no tiene la misma fuerza, ni empeño ni pasión. Probablemente ni estaría hablando de ella de no ser por la versión en vivo. Tampoco sé hasta que grado me impresionó el hecho de que la escuchara por primera vez como fondo de un acto de magia en vivo donde un mago se levanta 4 metros sobre el piso con una chica encima de él. Al margen de eso, la canción tiene una serie de momentos muy emotivos, llenos de profundidad, misterio, pasión (reitero). Suena original, autentica y llena de inspiración. Qué canción?, “Comfortably numb”. La versión de “Run like hell” del mismo concierto es bastante mejor que la de cualquier otra grabación del tema. “Run like hell” es una canción de pocas ideas realmente, pero es de consideración por la energía que logra transmitir. Una especie de sensación de persecución. ...... Ja ¡, lo dije sin pensar en el título. O sea que logra su cometido. Es de esas canciones con potencia que suenan bien cuando tienes un buen sonido en casa o en tu coche. La guitarra que introduce a la canción es verdaderamente entretenida y atrapa tu atención de inmediato.

 

Del resto del disco. De verdad tendré que hablar de él?, y si me lo salto?.

 

Es justo decir que este álbum doble tiene un inicio bastante interesante, “In the flesh” es una canción muy bien lograda con tonos portentosos y coros muy agradables. Sin embargo es muy breve para las pretenciones de su porte. Como presentación de un álbum de este tamaño cumple a la perfección.

 

Quizá sea pertinente comentar que “The Wall” es considerado como un “Álbum opera”, lo que quiera que signifique, pero eso es. Como la obra de “Tommy” o la de Jethro Tull, “Thick as a brick”. Es decir, una obra de un concepto muy centrado y con tintes de precisamente eso, ópera. No fue raro que Waters después armara un espectáculo donde sólo se tocaba este álbum de principio a fin. El escenario y los personajes que participaban hacían del espectáculo algo muy parecido a un circo, o una obra teatral.  

 

Algo que encuentro común en casi todas las canciones del álbum, es que todas se basan en una sola idea musical , quizá dos. Todas son breves como dando pausa para el acto uno, el acto dos y el acto tres de la obra. Ahora, cuando me refiero a “una idea”, soy casi literal. Generaban una canción a partir de un coro vocal, una secuencia de estruendosos sonidos o las dos combinadas. Para muestra, oigan la segunda canción “The thin ice”....La mitad de la canción no tiene prácticamente sonido, pero justifican su extensión con ese agradable corito de “uuuhh uh uhhh uh babe “, y al final le dan una variante con unos sólidos batacazos y el clásico recurso Floydezco “multicapas”....No es eso una canción con todos los elementos Pop?. Un corito sabrosón y uno o dos detalles musicales?.

 

Ahora, “Another brick in the wall”, parte uno dos y tres. Me pregunto si el genio Waters, profesor de redacción obsesionado con la segunda guerra mundial algún día escribirá la precuela al estilo George Lucas. Mas le vale no hacerlo o el primer capitulo serían 4 minutos de silencio con alguno que otro murmuro del autor.

Bueno, la parte uno no es mas que un derivado de lo que sería la segunda, pero en blandito. Como para crear expectativa. Y claro, para que aquellos fans de alta susceptibilidad ante las presentaciones pretenciosas y emocionales, puedan decir 20 años después que fue una genialidad. Ahora, para absurdos, escuchen “The happiest days of our lives”. Si la escuchan y ven el título pensarían que el título está mal. No se supone que es la introducción y desarrollo de la ultra clásica “Another brick in the wall 2”???. Pues no, es una canción de 1:20 minutos supuestamente independiente pero que resulta efectivamente ser la introducción de "Another brick in the wall 2". No es eso pretencionismo y “genialidad” forzada?. Si lo hicieron por la letra de la canción lo puedo tolerar. Pero qué acaso Waters tenía la cabeza seccionada también?. Para mi es un absurdo y no es mas que un reflejo del descarado ego de Waters y sus maneras por hacer evidente y magnificar pequeños detallitos ridículos. Ya bastante tenemos con el estilo arribista del álbum, con sus tonos triunfales creadores de temas clásicos "adrede".

 

“Another brick in the Wall” es el mas claro ejemplo de lo que tanto describí anteriormente. De ese efecto de los medios sobre la percepción de Pink Floyd. Esta canción sin duda es buena, pegajosona inclusive. Pero no debería ser un estándar del rock clásico, ni siquiera debía ser una referencia. Hay docenas y docenas de canciones con mucho mas creatividad, originalidad y complejidad que esa en los mismos 70´s. Pero OHH noo¡¡¡. Cómo “Another brick” no sería una pieza clásica casi modelo del Rock ?. Y aún después de escuchar este álbum con música de “contemporary adult”, hay cínicos que pueden decir que el mejor álbum de progresivo está entre éste y  Dark side of the moon.  La canción no está mal, pero qué tan convencional será que la pueden poner al aire en eventos masivos para ambientar?.

 

“Mother” es una balada de alto calibre emocional. Muy disfrutable no hay discusión. No es Rock claro, ni esperen que los haga tamborear de emoción en el aire. Sería como una canción de Celine Dion, pero instrumentada como para canción “bien”. Igual que las anteriores, depende de una idea, en este caso, de un coro: “Mother, do you think they'll drop the bomb?,Mother, do you think they'll like this song?, Mother, do you think they'll try to break my balls?…… Oooo Babe. Oooo Babe.”.  La canción es fuerte de hecho, parece de amor y ternura pero el mensaje textual, directo y literal de Waters hace poner la piel chinita de imaginarse lo que vivió esa gente.

 

“Goodbye blue sky” qué creen ??¡¡, tiene dos ideas musicales¡¡¡. Si, la tonadita de “Di di di did you see the frightened ones?, Di di di di did you hear the falling bombs?, Di di di di di did you ever wonder why we had to run for shelter …..” y la parte de “goooobye bluuuue sky, goodbye blue sky, goodbye”… Qué buena canción de Pop¡. Lastima que no tenga música, salvo el tono obscuro del sintetizador que es muy penetrante.

 

“Empty spaces” tiene unos acordes con la guitarra al inicio que Pink Floyd le copió a Menudo en esa canción de “vamos a volar”, escúchenla con atención. Esta es otra de las pretenciosas canciones de Floyd. Dura 3:47 pero tarda un minuto en empezar. Después el desarrollo se siente atropellado y a base de coros vocales tratan de darle personalidad. Al final el sentimiento que deja es de una canción inconclusa y parchada. Fue uno de los tres intentos de generar música para la mente en este álbum. Sólo dos fueron satisfactorios.

 

“Young lust” es una especie de Rock tradicional con un instrumental convencional. No tengo nada que decir de una canción que si escuchara en un disco de ....John Melencamp o Rod Stewart (o como se escriba), aprovecharía para ir al baño para regresar y cambiar el disco completo.

 

“One of my turns” empieza por ahí del minuto 1:06 cuando Waters se acordó que había que tocar algo de música en la canción para que valiera la pena grabarla. Unos 12 años después grabó un disco completo; “Amused to death” con la misma formulita. La música es simple y franca en esta canción. Tiene su propio estilo, si. Pero hasta ahí.

 

“Don´t leave me now” es mas o menos lo mismo, pero aquí se resistió a escribir alguna nota hasta el minuto 3:05, de 5:12. Pero lo que viene después es una atmósfera con un alto contenido de feeling, dura 40 segundos, lástima.

 

Se dan cuenta?, Pink Floyd de verdad sufría para componer una sola nota. Le costaba horrores de esfuerzo sacar una canción concreta, y con la ayuda de Waters, el anti-música, peor. Cuando tenia como 19 años y leía la propaganda pro Floyd me creía todos los argumentos relativos a la impresionante capacidad de composición de la banda.

 

Lo siguiente es un autorefrito. Está basado en las otras “Another brick”. Hablo de la parte 3. También usan los acordes de “vamos a volar” de Menudo por ahí. Bueno, no se si sólo sea en esta mugrosa versión de The wall en vivo de Waters. La canción es un buen intento y tiene detalles de sonoridad muy atractiva, que aunque llega a sonar a Star Wars, tiene su gracia.

 

“Goodbye cruel world” es la materialización suprema del egocentrismo del buen Waters. Dura 1:36 y no tiene música. Se limita a frasear unas palabras que dicen “adiós mundo cruel”..Qué habrá pensado?; ...”Ya sé, como soy genio voy a ponerle nombre a un pedazo de espacio en blanco y para no ser tan pretencioso como John Lennon con su basura descarada, voy a hacer como que canto unas palabras banales y simplistas”????, tal vez?.

 

“Hey you” si tiene algo que mascar. Es una canción sólida y bien lograda. Con esto quiero decir que si se nota que la terminaron no como varias otras aquí mismo. La tonada es atractiva y logran transmitir un sentimiento profundo y bien pensado.

 

“Is there anybody out there” es otra de las canciones sin música al mas puro estilo Wateriano. Incluso se autorefritean con los sonidos de ballena del intermedio basura de “Echoes”.

 

“Nobody home” es tal vez la muestra mas clásica de la música “Waters”. Si oyen esta, ya oyeron todo “The final cut”, el siguiente álbum. Y con “todo”, quiero decir todo. A qué suena?. Es algo así como ir a una exposición de “ética profesional” o “desarrollo sustentable” de 3 horas sin haber comido y con tres días de desvelo previos. Dura 4:46 y al minuto 2 ya te aburrió, como todas las canciones de.....mhh...Kiss o Status quo.

 

 Y de “Vera”,.......A ver, qué onda con mis audífonos?, ya no sirven o qué?. Mhh, sepa, no se oye la música, nada mas la voz....Siguiente.

 

“Bring the boys back home” es como un himno a la gabacha. Me recuerda a Ben Afleck de soldado. El América debía pirateárselo, le hace falta un himno que suene a himno y no a fanfarria para animación de fiestas con payaso y mago.

 

La siguiente es “Comfortably numb”, ya hablé de ella y de cuál es la versión que hace diferencia. En la versión de este álbum en vivo de Waters, el cantante invitado parece que antes del concierto se comió un mole de chile abanero y morita con dos vasos de leche, siendo intolerante a la lactosa. O lo que tiene “comfortably numb” es la garganta, no se.

 

La siguiente es “In the flesh”.....No, permitanme. La copié dos veces?. Ah no. Pongan atención. Esto de poner la misma canción dos veces en un álbum no es ni para rellenar dos LP´s ni para verle la cara a los que lo compran por $550. Tampoco es el clásico recurso Floydiano usado en aquellas enormes canciones de 25 minutos donde para completar tiempo usaban exactamente la misma melodía del inicio después de un intermedio de vacío musical. Esto es una genialidad de Waters en su intento por alcanzar la inmortalidad a base de propaganda tendenciosa creadora de dogmas, eso es.

 

“Waiting for the worms” tiene unos coros al inicio al estilo Beach boys curiositos, incluso hasta el minuto uno es entretenida. En general, definitivamente no Rockea pero tiene ciertos detallitos atractivos, en particular la sensación de música teatral que la compone.

 

“The trial” es una canción muy entretenida. No entiendo en qué estaba pensando Tim Burton cuando contrató a Dany Elfman para la música de “A nightmare before christmas”. El estilo, sonido y concepto se había escrito y grabado como 12 años antes en “The wall”¡¡.

 

 Mas o menos eso es The wall

6月7日

Pink Floyd 5ta parte

Olvidé mencionar que antes de Dark side of the moon hubo otro álbum que se llamó Obscured by clouds. Mas que un album “oficial”, fue una especie de lanzamiento de las canciones que grabaron al mismo tiempo que DSOTM. Cuando lo escuché me pareció que le hacía honor a su nombre. He leído buenas críticas de es álbum y no podría decir por mi mismo que son exageradas. Tal vez un día me lo tope.

 

Estoy repasando “Wish you were here”.  Para este álbum regresaron al formato de “Atom” y “Meddle”. Osea, una cancionzota de 25 minutos y 3 canciones cortas tirando al pop o al pretencionismo. Sin embargo, en esta ocasión las canciones se notan sensiblemente mas pulidas. Para este disco Pink Floyd ya sabía lo que era y ya tenía su formulita. De hecho hay muy pocas diferencias en el sonido y estilo entre éste y el disco de 1992 (17 años después), “The división bell”. El inicio de “Have a cigar” me suena a “What do you want from me” del álbum en mención. No es que sea malo. A fin de cuentas no hacen plagio mas que de su propia música. Pero no reinventarse después de 17 años deja varias cosas en entredicho. De hecho “The división bell” es una mezcla de “Wish”, “DSOTM”, “The wall” y “A momentary lapse of reason”. Diría que también de “The final cut”, pero ese ni música tiene. No se me ocurre un solo tono o sonido del Genesis del 91 similar a alguno del Genesis del ´76, por ejemplo.  

 

En fin, este álbum de Wish you were here no tiene la culpa de haber acabado con uno de los tres últimos esfuerzos reales de creación de Pink Floyd. “Wish you were here” es un álbum de posesión rigurosa. Aquel que se crea conocedor de Rock lo debe tener aunque sea como referencia. Pobres de aquellos que piensan que el Rock empezó con Nirvana y terminó en Korn “flakes” y Limp bisquets de Obregón.

 

El pretexto y justificación de este álbum son las piezas “Shine on you crazy diamond ( I ) y parte II. No entiendo para qué la separaron. Tal vez para no sentirse tentados a hacer otro intermedio asqueroso como los de “Echoes” y “Atom”. O tal vez porque nunca aprendieron a hacer canciones de mas de 20 minutos donde después de un intermedio lograran regresar a las melodías iniciales con decoro. Además, al mas puro estilo Floyd, no podía ser mas pretencioso hacer dos canciones de 12 minutos cada una con el mismo nombre, para levantar especulaciones, anécdotas y tradición.

 

Es preciso que sepan que “Shine”, al margen de que esté dividida en dos y sea la única rola de nivel mayúsculo en el álbum, es una pieza fantástica, sugestiva, envolvente, emocionante, seductora y apasionante. No hay una sola nota, tono ni sonido que desatine en su propósito de formar una pieza de música inmortal. Realmente es una joya de entre toda la música contemporánea. Además, logra la atención de casi cualquier escucha. Su estilo, sonidos, desarrollo, concepto y sentimiento es de gusto general, o casi. Aquel que no puede apreciar su belleza a pesar de cualquiera que sea su antecedente, es un animal de plano. Bueno, siempre y cuando no sea de una generación muy vieja ni muy joven.

 

A pesar de que no se reinventaron para hacer esta canción, si lograron pulir y perfeccionar su estilo y concepto que ya venían mostrando desde “Atom”, mas evidente en “Meddle”. Esas extensas introducciones, llenas de tonos suaves y crecientes. Las clásica notas minimalistas pero siempre llenas de emotividad. Los fondos gruesos del teclado de Wright dándole cuerpo al desarrollo. Pero para esta canción no dejaron que esa introducción evolucionara progresivamente en lo que mas adelante sería el tema base. Aquí la introducción es sólo eso, un aperitivo sonoro que terminaría de golpe para darle paso a un juego de instrumentos y sentimientos preciso. Llenos de notas y cadencias perfectas hacia su cometido. La guitarra de Gilmour es aquí tal vez su mejor trabajo en vida. No solo es un pasaje, pronto muestran otra imagen igualmente agradable y emocionante. Dan así lugar a la parte de las vocales donde nada parece hará flaquear esta pieza, prácticamente perfecta en su estilo. Esta parte vocal puede lograr sacar lágrimas de emoción si uno se encuentra susceptible. La parte uno de la canción dura 13:40 minutos, y sepan que no hay un solo segundo de vacío de pasión y talento en ninguno de ellos. Son casi 14 minutos de autentico Pink Floyd en la cima de su carrera. Esto si es Pink Floyd, este es su momento cumbre. Ahora, la parte Dos no desmerece en lo absoluto, es inclusive mas obscura y misteriosa, musicalmente es mas intrépida también. Los primeros 4:30 minutos de esta segunda parte son de una talla que sólo entre las bandas de este tipo se podría presentar. Tiene un desarrollo inicial muy interesante para concretar en un instrumental mas complejo donde si bien el ritmo y la métrica nunca cambian, me parece, la melodía es muy sugestiva y el trabajo de la guitarra líder de Gilmour y la rítmica hacen un complemento perfecto. Después de regresar a los coros vocales continua con otro instrumental muy bien logrado. Después del minuto 8 hasta que termina desciende bastante en intensidad pero me parece bien justificado. Es un cierre de tonos suaves queriendo transmitir alguna especie de tristeza o soledad, no se. Cada quién. En resumen, “Shine on you crazy diamond” es la pieza de Pink Floyd mejor lograda. Sólo tal vez igualada en sensibilidad por “Comfortably numb”, y eso, en su versión en vivo de Knebworth.

 

Las otras tres canciones del disco no son malas, ninguna. Sin embargo “Welcome to the machine” no tiene una sola idea musical apetecible. Los sonidos resultan un tanto impersonales y faltos de emotividad, además no hay un solo gramo de energía en ella. Que tal vez es precisamente la idea, pero no hacen nada por mi. Si no fuera Pink Floyd y no fuera este álbum quedaría en el olvido. “Have a cigar” tiene un estilo bastante disfrutable y tiene algunas tonadas vocales pegajosas. Es con esta canción donde encontraron la base para prácticamente su siguientes 5 discos. De ahí en fuera, no es impresionante en lo absoluto. Es decir, nunca la pasaría para escuchar la siguiente pero tampoco la grabaría, o hasta ahora no lo he hecho. 

 

“Wish you were here” es todo un caso. Efectivamente es una de las baladas mas seductoras en la historia del Rock. Cualquiera la encontraría fascinante, maneja emociones de gusto mundial y no es nada raro que hasta la chava mas boba la conozca o si la oye diga que le gusta. Lo único que no pude tolerar fue estar en el concierto del ’92 y ver a varias decenas de cretinos escuchar durante hora y media con cara de aburridos pero a la hora de “Wish you were here” brincaron y cantaron como si fuera la última de Luis Miguel. Qué horror. Quizá no fue tan deprimente como cuando se pusieron a bailar con “Another brick in the wall 2”. Es como los que van a ver a Peter Gabriel para bailar la de “Sledgehammer” y “Solsbury Hill”.

 

No se si este sería el mejor álbum de Floyd, lo único realmente digno de conservación es el tema de “Shine”. En sí, creo que todos los álbumes de Floyd tienen uno que otro detalle que los mantiene al margen de la consistencia absoluta. En este sentido tal vez sea Dark side of the moon el mejor. The Wall es una porquería aburrida y monótona, de una vez les adelanto.

 

En 1977 salió “Animals”. Algunos dicen que es un disco subvaluado, y lo han dicho por tanto tiempo que terminó ya por ser uno sobrevaluado. Este álbum efectivamente parece nominalmente no contar con la chispa o estrella de sus antecesores inmediatos. Parecería mas gris, con menos personalidad. En realidad así es, digan lo que digan. Una vez que uno lo escucha da la impresión de ser un álbum muy complejo y ambicioso. Tiene 5 canciones, una de 17, otra de 11 y otra de 10 minutos mas o menos, y dos mas de minuto y medio, insignificantes estas dos. Tiene una gran debilidad, sus tres temas principales son muy similares, lo que genera una sensación de monotonía. No sólo es el estilo, sino los sonidos, las voces y los conceptos son prácticamente los mismos. Si dejo mas de 3 meses sin escucharlas con regularidad, después no puedo distinguir una de otra, en serio. Mas difícil aún resulta ya que una se llama “Dogs”, otra “Pigs” y otra “Sheep”. Podrán distinguirlas porque Pigs empieza con unos sonidos de cerdos y “Sheep” con sonidos de borregos y Dogs no tiene sonidos de nada. Tal vez los autores se dieron cuenta que habían grabado la misma canción tres veces y decidieron darles un distintivo a cada uno.

 

Ya una vez antes había escuchado a conciencia este álbum y desmenuzado por minuto. Por eso no estoy impresionado en lo absoluto. Ya tiré mis notas pero si recuerdo perfectamente el truquito de cada canción. Por ejemplo “Sheep” la de 10 con 23 minutos. Está dividida en 4 partes, la primera es una introducción prácticamente sin música, básicamente son efectos de sonido de borregos y pajaritos. Dura unos dos minutos. La segunda parte es la canción en si que se basa en un sonsonete llevado por el bajo y batería, además de la guitarra rítmica. Lo que no termina de gustarme es la monotonía del ritmo y el abuso que hacen de la melodía. Tiene un detalle curioso donde la voz de Waters se transforma en una prolongada guitarra, pero también abusan de él. Después del minuto 5:40 la canción no ofrece nada nuevo ni mas interesante. Es decir, estamos hablando de 3:40 minutos de canción efectiva, el resto es un intermedio sin música y después el clásico refrito al mas puro estilo de “Atom”. Y como dije, la canción neta no incluye ni un estilo apetecible, ni una complejidad en particular, ni nada cercano a las glorias de “Shine”. Si acaso, tiene una justificación por ser la canción mas débil de las tres. Ahora, me estoy dando cuenta que “Pigs” no es mucho muy diferente en este aspecto. La melodía base (y mas significativa) de la canción dura aún menos, como 3 minutos con 10. Diría que es mejor porque se le nota una hechura mejor pensada y mas desarrollada, menos repetitiva sin duda. No es mas compleja técnicamente me parece pero en el caso de Pink Floyd no significa nada tampoco. En este caso el intermedio si tiene música pero es tan repetitiva y monótona que adquiere la misma categoría que cualquiera de los intermedios chatarra de “Atom”, “Meddle” y “Sheep”. Después de aplicar el autorefriteo obligado con el tema base hay un minuto con diez de un instrumental con bastante energía para captar los sentidos. La base es la misma de toda la canción, si acaso con una acentuación mas clara en la batería y el bajo pero lo que destaca es la guitarra de Gilmour que logra sacar notas de buena presencia y solidez.

 

Definitivamente los reflectores se los llevan los primeros 8 minutos de “Dogs”. Hasta ahora tenemos 7 minutos efectivos de música de 25:20 posibles. O bien, 7 minutos mas 18:20 de “copy-paste”. Entiendo que la estructura de una canción pueda comprenderse de esa manera. Es decir, regularmente deben regresar a la melodía base tras un intermedio o algo similar. Pero cuando se trata de canciones de 10 minutos o mas, y cuando se trata de Rock con pretenciones de progresivo, no funciona. Sinceramente, en el caso de este disco y de Pink Floyd en general parece mas la falta de creatividad y habilidad para componer lo que los llevó a hacer uso de ese recurso. Simplemente, no encuentro justificación para esos intermedios “sin música”. Vaya, si fueran intermedios a la Genesis, Yes, Museo Rosenbach, Premiatta, no habría problema, hasta pediría que duraran mas. Pero un intermedio de 3:40 de nada en Dogs???¡¡¡. Y para qué?, ni siquiera aprovechan para regresar al tema base con una instrumentación espléndida llena de energía. Regresan como si fuera obligación. Ahora bien, los primeros 8 minutos son muy buenos. La guitarra acústica y el órgano le dan un cuerpo a la canción muy identificable. Incluso  Mason logra desentumir sus habilidades “Ringostarquescas” para tocar con una presencia que logra quitarle monotonía y darle personalidad a la canción. A partir de eso, toma un matiz de pasividad y calma muy bien logrado, al nivel de “Shine” inclusive. Como casi siempre, Gilmour hace la diferencia.

 

A muchos les debe parecer ridículo desmembrar un álbum en “minutos efectivos” cuando una canción se puede disfrutar tal cual. Pero para decir que una canción está “chida” a secas, por lo menos sírvanse una copa para perder el juicio y desinhibir los sentimientos viscerales. Aunque sea incorrecto hacerlo, si me sirve para hacer énfasis en la evidente falta de imaginación y capacidad de composición de esta banda. Y de su pretencionismo. He resumido este álbum en 15 minutos efectivos, de 42:20 posibles. Pero bueno, es Pink Floyd no?. Lo que resulta mas curioso aún es el empeño de los publicistas que arman slogans para las presentaciones de Pink Floyd y Waters cuando han venido a México; “Waters, el genio creativo de Pink Floyd”, “Pink Floyd, la banda que revolucionó el Rock progresivo”....Si supieran otra cosa aparte de “Air supply”, “ABBA” y “Chicago”, sabrían por lo menos que a Waters no le importaba la música, que odiaba tocar su instrumento y que su única aportación en The wall fue un ensayo sobre la segunda guerra mundial. Que resulta ser también, una proyección de los traumas de su niñez. Sabrían o habrían tenido el interés de escuchar el progresivo neto, para darse cuenta que lo mas progresivo en Pink Floyd es la publicidad. No se qué habrían pensado de sus slogans tendenciosos si en una de esas se topan con “Knife edge” de Emerson Lake & Palmer que tiene fácil el mismo número de ideas musicales en sus 5 minutos que Pink Floyd en todo “Animals”.

6月6日

Pink Floyd (cuarta parte)

Pink Floyd (Cuarta parte):

 

Definir y hacer una crítica de Dark side of the moon resulta una tarea no sólo aventurada, también es difícil. Verán, este álbum aquí ha recibido un peso histórico y se le han atribuido tantas cualidades y entregado tantos reconocimientos que resulta difícil separar las percepciones sobre la música en si, de la fama y categoría que se le ha dado.

 

DSOTM (Dark side of the moon) es, me parece, el álbum mas compacto y sólido de la discografía de PF. A diferencia de sus antecesores, DSOTM no tiene mas que una sola inconsistencia, y en este caso, al menos tiene una justificación desde el punto de vista conceptual (On the run). Es un álbum perfectamente equilibrado, bien pensado y maduro. La instrumentación en este álbum es impecable y la producción es insuperable. Se nota el trabajo y empeño en cada nota y tono del álbum.

 

Este álbum estuvo en la lista de Billboard durante casi 20 años si mal no recuerdo, ha sido la inspiración y fuente de influencia para muchas bandas en lo sucesivo. Su concepto, categoría y presencia, junto con su portada, son un icono en la historia del Rock. Seguirá siendo por generaciones mas, un claro y definitivo punto de referencia para entender la historia del Rock y la cultura de su tiempo.

 

DSOTM es todo eso, y lo digo sin el menor de las influencias emocionales que pueda tener al respecto. Ignorar estos aspectos sería como no saber nada de Pink Floyd.

 

Ahora bien, decir que DSOTM es un álbum genial, adelantado a su tiempo, y pináculo del rock progresivo, si es visceral. Decirlo con autoridad es para fanáticos hardcore alcoholizados. Efectivamente, es un álbum como ya indiqué, muy bien logrado y compacto, pero a diferencia de lo que quieran pensar sus fans, los elementos fundamentales del progresivo están difícilmente en ese álbum. Esto no lo hace menos, pero si implica una serie de situaciones que ponen en entredicho el magnificado dogma relativo a la complejidad del álbum.

 

Si de hecho desmembraran el álbum en canciones, sabrían que canciones de Rock autentico sólo hay dos, “Money” y “Time”. Esta última incluye tantos pasajes con vocalizaciones femeninas que hace pensar sobre la autenticidad de su espíritu rockero. Y parece imponente con sus 7 minutos de duración pero nadie parece darse cuenta que tarda 2 minutos en desarrollarse antes de comenzar. La canción en si no tiene una estructura mas compleja que cualquier tema de Rock tradicional: La instrumentación no es espectacular en lo absoluto y sólo esos espacios donde intervienen los coros femeninos la salvan de no ser una canción de rock clásico cualquiera. La canción que le sigue; “The great gig in the sky” se supone que debe transmitir una serie de emociones de....dolor y pasión o algo así. Para mi gusto no logran mas que inquietarme con los gritos que pega la vocalista. La instrumentación, como en todo el disco, es buena, concreta y sólida pero no logra convencerme de su supuesta genialidad. En realidad se basa en crear ambientes sonoros a partir de capas sobre capas de sonidos sin interrelaciones técnicas comprometidas. “Money” es aún mas convencional en el plano rockanrolero, tiene tintes de no estoy seguro, funk y blues?. Ahora, a partir del minuto 3 esta canción presenta el espacio instrumental mas aventurado y audaz de todo el álbum. No es particularmente complejo técnicamente a la altura de los progresivos netos, ni cerca. Pero si logra un nivel rockanrolero a la altura de los Zepellin o Purple.

“Us and them” es una canción por demas delicada, sutil y agradable para todos los gustos. Tiene también sus destellos de magnificencia cuando explotan al unísono coros, saxofón, batería y platillos para crear las tan mencionadas capas de música generadoras de complejidad “a-la-Floyd”.

“Any colour you like” curiosamente sin tantas pretenciones logra encapsular el mayor desempeño creativo en el campo de la composición del álbum. Incluso me parece que el aspecto técnico en esta canción es mas complejo que en todo el álbum incluyendo “Time” y “Money”. El juego e interrelación entre la batería, el imaginativo órgano y la peculiar guitarra así como el manejo de los tiempos logra ser lo mas curioso y minucioso del álbum. Ahora que lo pienso, me adelanté al criticar “Money”. Aún así, sólo dura 3 minutos y medio, pero muy especiales.

“Brain damage” es una canción agradable al estilo de “Us and them” con eventuales destellos de la característica complejidad sonora “multicapas” de la banda. El mismo caso para el cierre “triunfal” del álbum, “Eclipse”.  Olvidé el tema abridor “Speak to me/Breathe”. La verdad después de oír las introducciones de “Echoes” y “Atom” no me quedan ganas de oír el también lento y pausado desarrollo de 2.5 minutos de esta canción de 4:00. “On the run” es una porquería de pedazo de “música” pretenciosa y absurda que sólo justifica su presencia en el disco porque trata de representar la paranoia de la sociedad, o no se qué tontería dijo Waters.

 

En resumen, este álbum es un álbum pretencioso lleno de conceptos relativos a la sociedad y sus problemas. Es un disco sobrevaluado que tuvo ese éxito desmesurado gracias a su naturaleza de “gusto generalizado” y “mas convencional” pero al mismo tiempo pretencioso. Y bueno, a su calidad. Es un álbum bien armado con un sinfín de momentos emocionales que hacen de su escuchar, un momento grato. Escúchenlo con propósitos de recreación, no esperen que los sorprenda con impresionantes cambios de métrica, ritmo o melodía.

Pink Floyd (tercera parte)

Pink Floyd (Parte 3):

 

Summer ’68 es mejor de lo que recordaba, tiene unas secuencias con el piano y un contraste con instrumentos de viento bastante curiosos e interesantes. El efecto final es satisfactorio en general, pero no permitiría que con esta canción se le levante la estima a un disco tan limitado de ideas. De hecho, no hay mas de unas dos o tres ideas musicales relevantes en esta canción, incluyendo el ligero quiebre melódico del minuto 4. Las trompetas pueden llegar a ser excesivas y hasta molestas es la verdad. En realidad le hago un favor al álbum tratando de encontrar pequeños momentos de talento en otra canción aparte de “Atom H.M.S”

 

“If”, es una balada que sólo tiene valor por el gusto que uno pueda adquirir por la melodía vocal. La letra puede ser de su interés, si les preocupa el mensaje de las canciones en general. Sucede mas o menos los mismo con “Fat old sun”. Ya es cosa de gustos. Por cierto, Fat old sun presenta el sonido de campanas que 21 años después se usarían en “High hopes”. Pero eso si, los fans hardcore y los críticos de 5 pesos del “Rolling Stone” y otras revistas pretenciosas con pantalla de Rockeras de vanguardia, pero que en realidad son precursoras del Rock convencional, dicen y juran que Pink Floyd entre otras cosas siempre ha estado en búsqueda de la reconstrucción, buscando nuevos horizontes y reinventándose constantemente con una mentalidad implacable.

 

“Alan´s psychadelic breakfast” es..chistosa. No es una canción definitivamente, pero vale la pena tolerarla para poder decir que escuchaste todo el disco y que llegaste al minuto 9 donde si existe algo de empeño. Además, dura 13 minutos ¡¡¡. No es eso arrogancia y pretención injustificada??. Este tema es una verdadera porquería y lo digo así porque cualquier banda con otro nombre que hiciera esto sería sacrificada sin el menor de los miramientos por toda la prensa. Bueno, hoy en día no se le tendría la menor de las consideraciones.

 

Fuera de algunos sutiles detalles de Summer ’68 y los socorridos primeros 15 minutos del primer tema, el resto del álbum bien podría ser parte de cualquier disco de botadero a 50 pesos de los 70´s que nunca tuvo el mas mínimo éxito. Yo lo tendría aunque fuera nada más para que mis visitas que escuchan Pop garnacha de Televisa, vean la portada y digan: “Orale ¡¡ qué cochinadas te gustan”. 

 

Después de escuchar este disco a tal detalle, me resultan chistosos los fans de hueso colorado de Pink Floyd que juran que hasta canciones como estas 4 son dignas de glorificación. Cualquiera con menos prejuicios pensaría que las grabaron para poder sacar un Long Play.

 

Meddle (1971):

 

Con Meddle se manifestó la mayor habilidad y autentica personalidad de Pink Floyd. Fue a partir de este álbum donde encontraron su esencia mas auténtica. El estilo que encontrarían aquí sería la base para inclusive su último disco “The división Bell”.

 

Por lo que he leído, los sentimientos de la banda hacia “Atom Heart Mother” no eran de satisfacción declarada. Waters incluso me parece que dijo que prefería olvidarse de ese álbum. Y es lógico ya que el salto vertical en todos los aspectos, del álbum anterior a este, es evidente. No solamente la banda de alguna manera aprendió a tocar con mas coordinación y limpieza, también terminó por definir su estilo. Si antes su estilo era errático, ahora habían encontrado uno bien balanceado. No obstante lo anterior, este álbum tiene al igual que su antecesor, una serie de inconsistencias que lo previenen de ser considerado un álbum sólido y compacto. Los temas de “Echoes” y “One of these days” están muy bien desarrollados pero el resto del álbum da la impresión de relleno. Aún, los temas mencionados sufren de evidentes debilidades ya presentes desde sus primeros discos y solidificados en “Atom Heart Mother”. Eso queriendo hacer una crítica dura y estricta del álbum. En el plano emocional, este álbum se puede escuchar de principio a fin sin la menor de las reservas. No es un álbum de fuerte impacto pero definitivamente tiene sus momentos de pasión, emotividad, inspiración y brillo.

 

“One of these days” es una rola que puede por si misma definir muchas características de la música de Pink Floyd. Por una parte, magnifica su precaria capacidad de composición. ...Si señores, leyeron bien. Eso que les hace creer la propaganda es falso, Pink Floyd sudaba sangre para componer cualquiera de sus canciones. No estaban dotados de ideas espectaculares y abundantes como dicen sus paleros. Si bien lograron escribir una buena cantidad de canciones interesantes, también sería bueno que las escucharan con detenimiento. Encontrarán que siempre dependieron de extendidos desarrollos, que a partir de eso la variedad de sus melodías era limitada y que recurrían a éstas mismas para cerrar la canción. Esto último, siendo necesario y justificado sólo para lograr canciones de arriba de 20 minutos. Otra característica, esto en el plano técnico, Pink Floyd en su papel de ejecutores de Rock sólido y agresivo. O mas bien, en su papel de instrumentalistas virtuosos, lo mas que lograban era la aceleración del ritmo sobre la misma base del tema fundamental de cada canción. Esa alteración del ritmo mas la inclusión de instrumentos paralelos daban siempre la impresión de complejidad destacable. Pero poniendo mas atención, ese detalle mencionado se hace evidente, y mas evidente aún, la limitada destreza e inventiva del baterista Nick Mason. Mason en esta canción simplemente no hace mas que llevar el ritmo. En el progresivo hace falta un baterista mas capaz que un “Ringo Star” cualquiera. A comparación de un Phil Collins joven en “The Knife” en vivo del ’73, o un Palmer en “Tarkus”, Mason suena a un aprendiz espantado tratando de cumplir con el resto de la banda. En resumen, la complejidad de Floyd se basaba en la acumulación de instrumentos al mismo tiempo, no en cómo se tocaban. Es decir, a mayor instrumentos, mas complejidad. Eso podrá sorprender a algunos, me sorprendió a mi cuando vi un video en vivo de ellos donde hay dos baterías con 20 tambores cada una. “Tanto para qué?”, diría yo.

 

“One of these days” sin embargo, tiene una gracia particular. Logra transmitir una fiereza o rabia desatada impresionante, eso si. Las ideas musicales en relación a las melodías, quiebres emocionales y/o técnica de conjunto son 3. El desarrollo donde van gestando una tensión envolvente, los efectos con el bajo (creo que eso es) del intermedio y la erupción de pasiones con el que concluye. En si, se siente como una canción de una sola idea, dividida en tres partes sutilmente diferenciadas. Pero como lo dicen ellos, lo que les interesaba era la transmisión de sentimientos y emociones. En ese sentido lo lograron, sin hacer mas ironía.

 

“A pillow of winds” es una canción muy disfrutable. Me imagino que mucha gente encontraría la cadencia de la voz y el acompañamiento de las guitarras muy sugestivas. El tono de la guitarra ayuda a lograr esa sensación de paz que insinúa la canción.

 

“Fearless”  es otra canción con vocales que invitan a la tranquilidad. El acompañamiento de las cuerdas es igualmente acorde a la intención de la canción. Me parece incluso que no hay un solo sonido o tono fuera de lugar en esta canción, a excepción claro, de los cantos en un estadio de futbol al final. Si te gusta el Futbol puede ser un detalle curioso.

 

“San Tropez” está basada en una tonada muy atractiva también, “tarareable” digamos. El complemento instrumental tiene cierta gracia también. La cadencia es la clave en esta canción.

 

En si, estas tres últimas canciones son muy atractivas y agradables. No son Rock, ni progresivo, ni psicodélicas. Son Pop. No serán Pop del que se baila, pero si es Pop, cumple con todos los requisitos. Para que no digan después que Pink Floyd nunca se corrompió y fue siempre una banda para auditorios exclusivos.

 

“Seamus” es aquella canción que les mencioné donde hacen aullar a un perro. Resulta inofensiva por su corta duración.   

 

“Echoes” es todo un caso. Es la justificación para este álbum y buen pretexto para invertir los 15 dlls. que ha de costar. Los primeros 8 de los 23:30 minutos que dura son excepcionales. Pink Floyd en ellos logra la consumación de su estilo y se consagra como la banda cuya habilidad para crear extendidos desarrollos y crecientes evoluciones musicales, era insuperable. Estos 8 primeros minutos son envolventes, realmente cautivadores. Aquí no podría decir que no desplegaron una capacidad creativa importante. La creación de estados de ánimo, esa progresión de notas y tiempos es de lo mejor entre toda la obra de la banda. Incluso la parte mas agresiva contiene un alto grado de equilibrio que nunca parece quedar injustificada. Una vez consumido ese alarde de notas, sensaciones y tonos excelentemente acoplados, hay un espacio instrumental a base de un ritmo llevado por la batería y el bajo, que resulta excesivo. Primera inconsistencia. Segunda inconsistencia: Un intermedio de 4 minutos infumables. Son 4 minutos que te hacen pensar dos veces antes de querer darle “play” a esta canción. Música no es, son mas bien unos sonidos como de ballena o de chicharra en un fondo espacial o algo así. Es irrelevante. A diferencia de “Atom H.M.S.” en esta canción el regreso a la canción no es torpe ni se nota premeditada. De hecho, la introducción y el desarrollo previo a la melodía central es tan buena como aquella con que inicia la canción. Es muy similar, si no es que casi lo mismo, pero comienza a desarrollar a la par una secuencia muy interesante con la batería y la guitarra, mas en un papel de “cuerpo” que melódica. Se le une así un sonido de Gaita muy acertado que le da mucha personalidad al tema. Lastimosamente, no supieron como entrar al tema base, el de los coros vocales y cortan la música de tajo. El resto es historia ya conocida, regresan a la parte vocal del inicio y termina con un espacio instrumental de poco peso, congruente pero no impresionante. Esos 8 minutos iniciales y los 4 del desarrollo tras el intermedio absurdo hacen 12 minutos de magia pura.